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2 de noviembre 2006 - 00:00

¿Cómo influye la economía?

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Nueva York - Las expectativas del Partido Republicano -ante las cruciales elecciones- de noviembre recibieron un balón de oxígeno a finales del verano. Bien por la caída de la demanda en China, bien por la solidaridad de las grandes compañías petroleras con los republicanos de Texas, el precio de la gasolina invirtió repentinamente su tendencia al alza y se desplomó de 3 a 2,40 dólares el galón (3,8 litros) entre julio y setiembre. Como si todo se tratara de una operación ideada con esmero por el mítico gurú de la Casa Blanca, Karl Rove, la valoración del presidente Bush subió simultáneamente desde 31% de junio hasta 44% a finales de setiembre.

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Con el desempleo en 4,6% y la bolsa eufórica, Bush viajó a Cincinatti, en el crítico estado de Ohio, el pasado 25 de setiembre y visitó una fábrica de bienes de equipo que acababa de contratar a cien trabajadores, prueba de que todas las noticias no eran malas en el posindustrializado Medio Oeste. «¿Puede la economía salvar a Bush?», se preguntaba en portada la revista «US News & World Report». Tres semanas después, tras otro descenso de la valoración del presidente, y los desastrosos resultados de los republicanos en los últimos sondeos, Ned Hill, economista de la Universidad de Cleveland (Ohio), cree que «la respuesta, en una palabra, es no». «Hay demasiada incertidumbre, la gente cree que esta economía está en la cuerda floja», argumenta.

La gran novedad desde las presidenciales de 2004 es el enfriamiento del precio de la vivienda y el encarecimiento de la deuda hipotecaria tras una serie de alzas del tipo de interés decretadas por la Reserva Federal. Si Bush debió parte de su victoria en 2004 a las «security moms» -las madres de clase media necesitadas de una figura protectora tras los atentados del 11 de setiembre-, el nuevo arquetipo electoral para 2006 puede ser el «mortgage mom», o la mamá hipotecada.

Asimismo, en estados claves del interior y del Medio Oeste, desde Ohio hasta Missouri, donde las llamadas mega iglesias ensombrecen a las fábricas, la constante destrucción de empleo manufacturero puede pasar factura.

  • Pérdidas

  • En EE.UU., siempre hay empleo alternativo. Pero, según los datos del Economic Policy Institute en Washington, un trabajador industrial pierde entre 20% y 25% de su poder adquisitivo cuando pasa al sector servicios. El seguro médico se pierde también, en la mayoría de los casos. Unos 46,6 millones de trabajadores en Estados Unidos -de una población total de 300 millones- carecen en este momento de cobertura médica.

    Tras la victoria de Bush en 2004, nadie infravalora la capacidad republicana, con sus enormes bases de datos y avanzadas técnicas de investigación de mercado, para movilizar el voto de sus bases en las zonas suburbanas y rurales del interior. Pero en 2004 los folletos que pedían un voto en defensa de los valores cristianos fueron depositados en buzones de viviendas cuyo valor crecía como la espuma. Ahora, en 2006, la vivienda se ha estancado en amplias partes del país, notablemente en otro estado decisivo, Florida. El precio medio de la vivienda en EE.UU. cayó 1,7% entre agosto de 2005 y el mismo mes de 2006. A su vez, tras sucesivas alzas de tasas de interés, 44% de los propietarios suburbanos -teóricamente una cantera de votos republicanos- destinó más de 30% de sus ingresos a pagar la hipoteca. No es anecdótico que libros como «La Hoja de ruta de Dios para lograr una vida libre de deudas», de Howard Dayton, empiecen a verse en librerías de Cincinnati o Colorado Springs.

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