Complicación: venció ultimátum a Irán y potencias estudian sanciones

Mundo

El envío de más portaaviones de EE.UU. al Golfo Pérsico y la reticencia de Irán a aplacar la crisis por su proyecto nuclear hacen temer un desenlace del conflicto diferente del obtenido en el caso Corea del Norte. Por tercera vez en un año, venció el ultimátum impuesto por la ONU a Teherán y, con él, la paciencia de las grandes potencias. El lunes en Londres, el Consejo de Seguridad debatirá sanciones más rígidas contra el gobierno de Mahmud Ahmadinejad, en un nuevo intento para evitar que Irán se convierta en una potencia atómica.

Teherán (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - El director general de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Mohammed El Baradei, envió ayer a Naciones Unidas su informe sobre el programa nuclear iraní, según el cual Teherán ignoró las intimaciones de ese organismo para suspender «todas sus actividades nucleares». La negativa de la República Islámica derivó en que los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU más Alemania pautaran una nueva reunión el lunes en Londres para discutir una segunda resolución contra Irán.

La información fue difundida por el subsecretario de Estado norteamericano, Nicholas Burns, al término de una reunión del Carnegie Endowment for International Peace, un centro de estudios internacionales con sede en Washington. « Aspiramos a ver cómo Irán es repudiado de nuevo por el Consejo de Seguridad», afirmó Burns a los periodistas.

En el informe de seis páginas enviado por correo electrónico, y cuya difusión anticipada en Internet motivó ayer la protesta de Italia, El Baradei certificó que Irán «no suspendió sus actividades ligadas al enriquecimiento» de uranio y tampoco cumplió «ninguna de las medidas requeridas de transparencia».

Teherán continuó la actividad de enriquecimiento en la planta piloto de Natanz con la instalación de cuatro cascadas de 164 centrífugas (las máquinas para producir combustible nuclear) y planifica la conexión progresiva «antes de mayo de 2007» de las 3.000 centrífugas previstas para alcanzar una producción de uranio enriquecido a «escala industrial», agregó el texto. El ultimátumfijado por la Resolución 1737 del 23 de diciembre pasado de la ONU venció el miércoles. En Irán, el presidente Mahmud Ahmadinejad ratificó que su país «no renunciará ni siquiera a la mínima parte de sus derechos nucleares» porque ésta «es la llave para el desarrollo nacional y para preservar la civilización iraní».

Además advirtió que «dará las respuestas apropiadas a cada potencia global que emprenda acciones contra el país», en referencia a inminentes sanciones nuevas en el seno de las Naciones Unidas.

  • Amenazas

    «Si regresan al camino de la corrección», dijo Ahmadinejad, citado por la agencia «IRNA», dirigiéndose a Occidente, «tendrán la amistad de nuestra nación; pero si insisten en vuestras malas acciones, experimentarán la humillación, la miseria y la vergüenza».

    Por su parte, Mohammad Saidi, vicejefe de la agencia iraní para la energía nuclear, dijo que su gobierno no podía aceptar la Resolución 1737 porque ella «es contraria a sus derechos, al Tratado de No Proliferación Nuclear y a las reglas internacionales». El secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, de visita en Viena, se manifestó « profundamente preocupado» por la situación y llamó a Teherán a respetar los reclamos del organismo internacional.

    Por su parte, la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, afirmó que « reconfirmamos que usaremos todos los canales disponibles y el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para tratar de alcanzar nuestro objetivo».
  • Dejá tu comentario