Congresista baleada volvió al Congreso de EEUU
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Gabrielle Giffords.
En el ataque, perpetrado por un joven de 22 años, seis personas perdieron la vida, entre ellos una niña de nueve años, y otras 13 resultaron heridas.
La congresista, que quedó gravemente herida y fue operada de urgencia de la cabeza y del ojo izquierdo, todavía mantiene el cabello corto.
La líder de la minoría demócrata, Nancy Pelosi, tomó la palabra para alabar a su compañera y destacó la importancia y lo "simbólico" de su presencia. "Algunos nos sentimos privilegiados de ser sus colegas y de decir que somos amigos. Gracias por estar aquí".
Giffords no se dirigió a la audiencia, aunque a través de su cuenta de Twitter envió un menaje a sus seguidores: "El Capitolio se ve precioso y me siento honrada de estar aquí para trabajar esta noche".
"Gabby", como le llaman sus amigos y su esposo, el astronauta de la NASA retirado, Mark Kelly, lucía una chaqueta de media manga azul turquesa y una camiseta negra. Sonrió, saludó y posó para tomarse fotografías con algunos de sus compañeros.
Algo que, según hicieron notar muchos comentaristas tras su inesperada aparición, hubiera sido impensable hace unos meses.
El impacto de bala que recibió, le atravesó el hemisferio izquierdo del cerebro -que alberga la parte motriz y el habla- y en los primeros momentos algunos medios de comunicación llegaron a dar por muerta a la congresista.
Su recuperación, en palabras de sus propios médicos fue "milagrosa", y desde entonces se ha sometido a una estricta rehabilitación física y terapéutica, que ha hecho posible que tras ocho meses de ausencia, regresara al Congreso.



