Brasilia (Reuters) - El Senado de Brasil consideró inconstitucional ayer un decreto del gobierno que prohibió en todo el país el funcionamiento de las casas de bingo y dejó sin efecto la medida. Sin embargo, el Poder Ejecutivo prometió insistir con su disposición.
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El funcionamiento de bingos y máquinas tragamonedas fue prohibido por un decreto del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, tras un escándalo de corrupción que involucró al asesor del gobierno Waldomiro Diniz, quien tenía contactos con un empresario del juego.
El escándalo golpeó la popularidad del gobierno de Lula y afectó los mercados financieros. La Cámara de Diputados había ratificado el decreto de Lula en una votación en marzo.
El caso de corrupción estalló el 13 de febrero, luego de que se divulgara un video en el que se muestra a Diniz -entonces asesor del poderoso jefe de Gabinete, José Dirceu-, pidiendo dinero para él y para financiar campañas políticas al empresario del juego Carlos Augusto Ramos, conocido como «Carlinhos Cachoeira». Diniz fue despedido y está bajo investigación.
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