23 de septiembre 2013 - 23:12

Costa Concordia: capitán Schettino culpó al timonel

La defensa de Schettino solicitó examinar los restos del crucero
La defensa de Schettino solicitó examinar los restos del crucero
"La culpa fue del timonel": con esta declaración, el capitán Francesco Schettino acusó a uno de sus oficiales, el indonesio Jacob Rusli Bin, de ser de hecho el responsable de la tragedia del Costa Concordia, el crucero encallado en la Isla del Giglio el 13 de enero 2012 y en el que murieron 32 personas.

En la que fue su primera declaración en un proceso del que es el único imputado, el "capitano" Schettino habló por primera vez, intentando precisamente desviar la atención -y las acusaciones- contra el timonel.

Schettino es considerado en Italia como uno de los símbolos de las cosas que funcionan mal, e incluso de un profesional incapaz y del todo irreponsable.

En la audiencia en Grosseto -ciudad no muy lejos de la Isla del Giglio- intentó aprovechar de sus conocimientos técnicos para desviar las culpas y responsabilidades hacia Bin.

Gran parte de la sesión estuvo centrada precisamente en el error que provocó la tragedia.

"En el momento en que pedí poner los timones a la izquierda, hubo un error... en ese momento la nave tenía una aceleración hacia la derecha y era necesario hacer una contra-rotación", declaró Schettino.

En otras palabras, precisó el "comandante Schettino", "sin ese error" la tragedia del Giglio no hubiese tenido lugar ya que el Concordia no hubiera terminado encallado en las rocas del Giglio. 

En sustancia, el razonamiento de Schettino fue el siguiente: poco antes de encallar, la proa del barco apuntaba hacia la derecha mientras la popa avanzaba hacia las rocas.

Lo que había que hacer -destacó- era evitar terminar contra las rocas, intentando pasarles al lado, rozándolas. "Pese a mis órdenes, lo que el timonel hizo fue lo contrario de lo que le dije: yo quería reducir la velocidad, quizás eso hubiera sido suficiente", añadió.

Las audiencias del proceso seguirán en los próximos días.

En el juicio, Schettino está acusado de diferentes cargos, desde homicidio culposo plúrimo, hasta lesiones y naufragio culposo, abandono de la nave y el de la gente discapacitada a bordo.

En tanto, los abogados del excapitán pidieron permiso para examinar sus restos en busca de pruebas, una semana después de que los equipos de rescate lo sacasen de las rocas en las que encalló.


"Ahora es posible realizar una investigación de expertos en busca de pruebas a bordo del Concordia", dijo Francesco Pepe, que forma parte del equipo legal de Schettino.

La nave de 290 metros y con un peso de 114.500 toneladas se mantiene ahora en unas plataformas construidas especialmente frente a la costa de Giglio, donde los equipos de rescate se preparan para remolcarla y despedazarla el año que viene.

Los robots submarinos retomaron la búsqueda de los cuerpos desaparecidos de dos víctimas, pero antes de que se pueda reflotar el barco, los fiscales quieren examinarla para reunir más pruebas sobre lo que pasó en la noche del hundimiento.

Los daños en la estructura del Concordia se revelaron cuando fue desencallada la semana pasada, pero llevará meses hasta que el casco sea lo suficientemente estable para poder remolcarlo. 

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