Nueva Delhi (ANSA, EFE, Reuters) - A pesar de una creciente polémica acerca de si una extranjera puede gobernar la India, los aliados de izquierda del Partido del Congreso dieron ayer su apoyo por unanimidad a la nominación de Sonia Gandhi.
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Gandhi, de 57 años de edad, será recibida hoy por el presidente de su país, Abdul Kalam, quien formalmente le ofrecerá el cargo, por lo que es probable que asuma el miércoles próximo.
El apoyo a Gandhi para que pueda formar un nuevo gobierno fue aprobado ayer por 19 formaciones políticas aliadas del Partido del Congreso. Entre esos respaldos hay formaciones regionales y de izquierda.
Los comunistas también dicidieron apoyar a Gandhi, pero están todavía indecisos entre ingresar al nuevo gobierno o sólo brindar su respaldo desde afuera. Los dos principales partidos comunistas indios reclaman cambios profundos en las políticas económicas y sociales del país, marcadas por la apertura y la liberalización en los últimos años, en los que el país registró un no-table crecimiento.
Gandhi logró una sorpresiva victoria en las elecciones nacionales de la India sobre el actual primer ministro Atal Behari Vajpayee.
Sonia Maino de Gandhi, nació el 9 de diciembre de 1946 en la región italiana del Piamonte y adquirió la nacionalidad india a partir de su casamiento con el ex premier Rajiv Gandhi, hijo de Indira. Tanto Indira como Rajiv fueron asesinados a causa de la intolerancia política y religiosa del país. Pese a la confirmación de Sonia Gandhi como virtual jefa de gobierno, el panorama político es sombrío debido a la terminante oposición de sectores extremistas a que asuma una extranjera. Uma Bharti, una religiosa jefa de gobierno de la región de Madhya Pradesh, aseguró: «Estoy dispuesta a todo para impedir que se convierta en premier». La ministra saliente para los Asuntos Parlamentarios, Sushma Swaraj, también amenazó: «Ninguna extranjera se convertirá en premier de India mientras una religiosa como yo viva».