29 de septiembre 2009 - 23:20

Crisis en Honduras: organismos nacionales presionan a Micheletti para que abra el diálogo

Roberto Micheletti.
Roberto Micheletti.
El Gobierno de facto hondureño enfrentaba fuego cruzado el martes, mientras la comunidad internacional y algunas fuerzas que apoyaron el golpe de Estado exigían dar marcha atrás con la suspensión de las libertades civiles y pedían diálogo.

La primera fisura en el apoyo interno al Gobierno interino surgió el lunes, cuando diputados de los partidos Liberal y Nacional -que habían respaldado el derrocamiento de Zelaya a fines de junio- pidieron al presidente de facto, Roberto Micheletti, que afloje la restricción de libertades.

El mandatario de facto suspendió el domingo por decreto la libertad de asociación y movimiento -algo que sirvió a las autoridades para abortar las marchas de protestas contra el Gobierno de facto- y también la libertad de prensa, lo que les permitió allanar y cerrar a dos medios pro Zelaya.

Las fuerzas de seguridad mantenían rodeada por octavo día la embajada de Brasil en Tegucigalpa, donde Zelaya se refugió el lunes de la semana pasada tras entrar en secreto al país para reclamar el poder.

El sábado, el Gobierno de facto dio un ultimátum de 10 días a Brasil para que entregue a Zelaya o le dé asilo y lo saque de Honduras, agudizando la peor crisis política en América Central en décadas.

Zelaya dijo el martes que es necesario evitar que el golpe en su contra quede como precedente en América Latina.

"Si en Honduras no se revierte este golpe, todos los presidentes tendrán que poner las barbas en remojo porque pondrán ser destituidos cada vez que una élite económica, militar, quiera hacerlo en forma violenta", dijo Zelaya a la cadena venezolana Telesur.

Zelaya y Micheletti coquetearon la semana pasada con el diálogo, pero la situación se estrelló contra el obstáculo insuperable de restituir al presidente derrocado, algo que reclama toda la comunidad internacional desde hace tres meses.

Micheletti se niega a restituir a Zelaya y busca arrestarlo por supuestamente violar la Constitución al insistir en realizar una consulta popular que abriera paso a la reelección presidencial, según sus detractores influenciado por el presidente venezolano, Hugo Chávez.

Uno de los hombres de confianza de Micheletti, el general Romeo Vázquez, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas y quien derrocó a Zelaya a punta de rifle expulsándolo a Costa Rica, dijo el martes que hay que tener una postura más abierta y flexible.

El decreto de Micheletti, declarando una suerte de estadio de sitio, hizo que la comunidad internacional pusiera el grito en el cielo.

"Estoy muy preocupado sobre el desarrollo de la situación en Honduras. Un estado de emergencia ha incrementado las tensiones", dijo el martes el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, en rueda de prensa.

"Las libertades inherentes en los derechos suspendidos son inalienables y no pueden ser limitadas o restringidas sin dañar seriamente las aspiraciones democráticas del pueblo hondureño", dijo el portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly.

El embajador estadounidense en Honduras, Hugo Llorens, dijo que el Gobierno de Barack Obama sigue apostando por el acuerdo de San José, una propuesta de Arias que tiene como punto principal la restitución de Zelaya.

El presidente costarricense, Oscar Arias, quien intentó mediar sin éxito en julio para solucionar la crisis, dijo que los candidatos presidenciales a las previstas elecciones de noviembre deben participar más para que se abra el diálogo.

El presidente de la influyente Asociación Nacional de Industriales, Adolfo Facussé, propuso el martes la restitución simbólica de Zelaya, que estaría bajo arresto domiciliario.

"Básicamente, lo que estamos proponiendo es tener un presidente de nombre y un consejo de ministros mandando en el periodo que falta para las elecciones", programadas para el 29 de noviembre, dijo el empresario a periodistas.

Su iniciativa incluye además el despliegue de una fuerza de seguridad internacional integrada por Canadá, Colombia, México y Panamá.

Te puede interesar