Cuba deja viajar a la madre de Hilda Molina

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El gobierno cubano autorizó ayer finalmente a Hilda Morejón, madre de la médica disidente Hilda Molina, a viajar a la Argentina para reunirse con su familia. La anciana de 89 años intentó en varias oportunidades que le entregaran el pasaporte que le permitiera reencontrarse con su nieto Roberto Quiñones y conocer a sus dos bisnietos. Pero el gobierno cubano nunca le concedió la posibilidad de salir de la isla. Desde hace catorce años, Molina, quien en 1994 criticó públicamente al sistema de salud de Cuba y tampoco logró el permiso para salir de la isla, inició una campaña internacional para lograr que su madre viaje.

El conflicto provocó una disputa diplomática entre los gobiernos de ambos países. En 2004, el entonces presidente Néstor Kirchner intercedió personalmente ante Fidel Castro a favor de la salida del país de Morejón, campaña a la que se sumaron, a su vez, el presidente venezolano, Hugo Chávez, y el Vaticano. Este año, la administración de Cristina de Kirchner retomó la negociación, pero ya ante el gobierno interino de Raúl Castro. Este inició una apertura no sólo política, sino también económica.

El anuncio fue hecho ayer por la mañana, por la propia médica cubana, que aún espera que le concedan el permiso de salida. «Mi nuera, la argentina Verónica Scarpati, quien se encuentra visitándonos, está ayudando a cuidar a mi madre y será ella quien la acompañe en caso de que no me permitieran viajar», dijo Molina, quien explicó desde La Habana que su madre está enferma, pero muy lúcida, por lo que se alegró al recibir la noticia de que podría conocer a sus bisnietos.

Desde Buenos Aires, Roberto Quiñones, hijo de la médica, agradeció al gobierno de la isla y al de la Argentina por las gestiones que harán posible la salida del país de su abuela y especialmente a Raúl Castro «por este gesto de piedad y de humanidad que ha tenido». Según Quiñones, la visita se concretaría la semana próxima y se extendería hasta seis meses. Respecto de la posibilidad de que también pueda viajar su madre, Hilda Molina, explicó que «ahora siguen las tratativas para que el gobierno de Cuba revea su caso», y se mostró confiado en que se logrará ese objetivo. Por su parte, Molina aseguró que comenzará a realizar los pasos necesarios para conseguir su propio pasaporte y el permiso de viaje que el gobierno cubano le negó una y otra vez por considerar que su condición de prestigiosa neurocirujana la convertía en «patrimonio» de la isla.

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