Cubanos ya pueden usar hoteles para turistas (si logran pagarlos)
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Autos nuevos para los turistas y viejos -muy viejos- para los cubanos. Una postal que el
régimen de la isla pretende cambiar a partir de la apertura a los ciudadanos locales de todos
los servicios turísticos.
Los servicios hoteleros, al igual que otras áreas liberalizadas, se ofrecerán en pesos convertibles (CUC), cada uno equivalente a 1,08 dólar estadounidenses o a 24 pesos cubanos (CUP o MN: moneda nacional).
El levantamiento de la prohibición es efectiva desde ayer y alcanza, además, al alquiler de coches, otro sector vinculado al turismo cerrado para cubanos hasta ahora.
Como había adelantado en su discurso de investidura, el pasado 24 de febrero, Raúl Castro da así un nuevo paso en la eliminación de las prohibiciones «más sencillas», algunas de las cuales -comentó anteriormente-hacían «más daño que beneficio» y estaban « superadas por la vida».
Por otra parte, el viceministro de Informática, Ramón Linares, anunció ayer, en entrevistaque publicó el diario oficial-«Granma», que a partir del próximo 14 los particulares cubanos podrán dar de alta líneas de telefonía celular, medida que anunció la semana pasada la telefónica estatal ETECSA.
También de forma interna, y sin publicidad de ningún tipo, se dio luz verde para que la población pueda comprar desde hoy computadoras, por primera vez, y aparatos electrodomésticos como videos y televisores, prohibidos desde 2003.
La eliminación de la restricción hotelera pone fin, además, a una de las mayores incongruencias legislativas en Cuba, porque la Constitución consagra el derecho de la población a acceder a los hoteles, pero era ilegal desde 1993, a raíz de la llegada del dólar a la isla.
Sin referirse a ella explícitamente, el pasado 24 de febrero Raúl Castro recordaba en su discurso de investidura que ésta y otras prohibiciones de similar cuño se tomaron con el objetivo de «evitar el surgimiento de nuevas desigualdades, en un momento de escasez generalizada».
El día a día de la mayoría de los cubanos poco o nada cambiará con el levantamiento de estas prohibiciones. Con un sueldo promedio de unos 408 pesos cubanos (17 dólares), el precio de una noche en un hotel, que no baja de 70 u 80 CUC (75 a 85 dólares), es una barrera infranqueable para la inmensa mayoría de la población (ver aparte).
Dar de alta un teléfono celular cuesta 111 CUC, seis meses y medio de salario promedio.
A pesar de ello, un analista afirmó que el fin del veto para entrar en los hoteles puede ser un «golpe tremendo» en términos de popularidad, ya que los cubanos no entendían la marginación en su propio país.


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