De los organismos internacionales a la jefatura, sin escalas

Mundo

Lima - Francisco Sagasti, hasta ahora jefe de la bancada del joven Partido Morado pero con abundante experiencia en la administración pública y en organismos internacionales, fue elegido para encabezar el Congreso de Perú, lo que automáticamente lo convirtió en presidente.

Nacido el 10 de octubre de 1944 en Lima como Francisco Rafael Sagasti Hochhausler, se graduó como ingeniero industrial y completó una maestría en esa especialidad en la Universidad Estatal de Pensilvania y un doctorado en Investigación Operacional y Ciencias de Sistemas Sociales en la Universidad de Wharton, también en Pensilvania.

Entre 1972 y 1977, durante los gobiernos de facto de los generales Juan Velasco Alvarado y Francisco Morales Bermúdez, fue vicepresidente del Instituto de Investigación Tecnológica, Industrial y Normas Técnicas del Perú (Itintec) y asesor del ministro de Industria.

En los 80 fue asesor del canciller Allan Wagner, durante el primer gobierno del presidente socialdemócrata Alan García, y durante cinco años integró el Comité Consultor de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo de la ONU, al que presidió en 1988-89.

Durante los cinco años siguientes ocupó diversos cargos en el Banco Mundial, entre ellos el de jefe de la División Planeamiento Estratégico.

Más tarde, presidió dos veces el Consejo Directivo del Programa de Ciencia y Tecnología (Fincyt) que depende de la Presidencia del Consejo de Ministros, en 2007-09, en el segundo gobierno de García, y en 2011-13, en la administración de Ollanta Humala.

Fue docente en universidades de Perú, Costa Rica, España y Estados Unidos, así como investigación asociado en la universidad británica de Sussex, y publicó 14 libros y más de 150 artículos académicos.

En marzo de este año llegó por primera vez al Congreso de la mano del Partido Morado, una agrupación liberal de centro fundada en 2017 por el economista Julio Guzmán tras haber sido inhabilitado para participar de las elecciones presidenciales de 2016, para las que las encuestas le asignaban considerable intención de voto.

Dejá tu comentario