De visita en Jordania, Benedicto XVI manifestó su "profundo respeto" por el islam
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La gira del Papa inlcuye Jordania, Israel y los territorios palestinos.
"Mi visita a Jordania me da una bienvenida oportunidad de expresar mi profundo respeto por la comunidad musulmana y rendir tributo al liderazgo mostrado por su majestad el rey, en promover una mejor comprensión de las virtudes proclamadas por el islam", dijo el Pontífice poco después de su arribo.
Pero su discurso sobre Mahoma todavía genera asperezas.
La poderosa Hermandad Musulmana jordana dijo que boicoteará la visita de Benedicto porque el Pontífice no emitió la disculpa pública antes de su viaje que le exigió la agrupación, que es la principal fuerza opositora del reino árabe.
El vocero vaticano Federico Lombardi dijo que el Papa ya hizo todas las aclaraciones posibles, y que la Santa Sede no puede "repetir las mismas aclaraciones hasta el fin del mundo.
Pese a la polémica, Benedicto XVI dijo esperar que su visita y el poder de la Iglesia puedan contribuir a los esfuerzos de paz entre palestinos e israelíes.
Una vez en el aeropuerto, en su discurso de llegada ante los reyes, unos 200 diplomáticos y dignatarios cristianos y musulmanes, Benedicto XVI pidió "defender la libertad religiosa y los derechos humanos inalienables".
"La libertad religiosa es ciertamente un derecho humano fundamental y es mi ferviente esperanza y oración que el respeto por los derechos inalienables y la dignidad de cada hombre y de cada mujer llegue a ser siempre más afirmado y defendido, no sólo en Medio Oriente sino en todas partes del mundo", señaló.
Tras la solemne recepción y su primer discurso en Medio Oriente en el aeropuerto jordano, el Papa se trasladó al centro Regina Pacis del Patriarcado Latino, dedicado a la rehabilitación de los discapacitados.
Benedicto XVI cerró su primera y corta jornada con un encuentro en privado en el palacio de los Reyes de Jordania, de la que participaron además de los monarcas varios miembros del gobierno y en el que trataron la situación de los lugares santos de este país, así como su comunidad cristiana, modesta pero muy activa.
La visita de tres días a Jordania será la primera de Benedicto XVI a un país árabe desde que fue elegido Papa.


