19 de enero 2004 - 00:00

Dejó 25 muertos atentado contra el cuartel de EE.UU. en Bagdad

Un atentado suicida contra el cuartel de la coalición en Bagdad dejó ayer 25 muertos -entre ellos, dos norteamericanos-y 130 heridos. Atribuido a la resistencia y a Al-Qaeda, se produjo en un momento político crítico para la Casa Blanca: según la última encuesta, George W. Bush comenzó a perder popularidad y por primera vez pierde ante los demócratas.

La zona circundante al cuartel aliado en la capital iraquí presentaba ayer un aspecto desolador. Dos soldados norteamericanos murieron y seis (tres efectivos y tres empresarios) resultaron heridos.
La zona circundante al cuartel aliado en la capital iraquí presentaba ayer un aspecto desolador. Dos soldados norteamericanos murieron y seis (tres efectivos y tres empresarios) resultaron heridos.
Bagdad (AFP, Reuters, EFE, ANSA) - Un sangriento atentado suicida cometido ayer a la mañana con un coche bomba en la entrada principal del cuartel general de la coalición dirigida por los Estados Unidos en Bagdad dejó al menos 25 muertos, entre ellos, dos estadounidenses, y 130 heridos.

Horas después, la ofensiva de la resistencia iraquí se puso en evidencia en otro atentado explosivo, esta vez en cercanías del mausoleo del imán Abbas, en la ciudad santa chiíta de Kerbala (centro), que dejó 13 personas heridas, una de ellas, de gravedad. El atentado de Bagdad -del que se culpó a elementos leales al régimen depuesto y a la red terrorista Al-Qaeda-fue el más mortal registrado en la capital iraquí desde los cometidos contra los locales de la Cruz Roja y contra cuatro comisarías de policía el pasado 27 de octubre, que causaron 42 muertos. Asimismo, el ataque, perpetrado en la «zona verde» -llamada así porque cuenta con numerosos jardines y que ahora alberga la sede de la coalición-, es el primero cometido en la capital iraquí en lo que va del año. El 31 de diciembre, un coche bomba causó ocho muertos frente a un restorán de Bagdad.

El administrador civil estadounidense en Irak, Paul Bremer, que reside en ese antiguo palacio que perteneció al ex dictador Saddam Hussein, estimó que estas muertes son «trágicas e inexcusables».

•Víctimas

«Al menos 20 personas perecieron», declaró el general estadounidense Mark Kimmitt durante una conferencia de prensa en Bagdad, mientras los hospitales iraquíes dijeron haber recibido cinco muertos más. «Tenemos la confirmación de que entre los muertos figuran ciudadanos norteamericanos. Son dos», añadió el general Kimmitt, según el cual todo indica que se trató de un atentado suicida. Con estas bajas, son ya 503 los efectivos estadounidenses muertos en Irak desde el comienzo de la guerra para derrocar a Saddam. Un portavoz de la coalición había dicho antes que dos estadounidenses empleados por el Pentágono habían fallecido en el atentado. Según fuentes militares, resultaron heridos otros seis norteamericanos, tres soldados y tres empresarios.

El coche que estalló era una camioneta Toyota blanca cargada con 500 kilos de explosivos, declaró a la prensa el coronel estadounidense Ralph Baker, encargado de la seguridad del perímetro donde se halla la sede de la coalición. El atentado se produjo a las 8.00 hora local en el lugar conocido como la Puerta de los Asesinos, donde un vehículo estalló en medio de una fila de automóviles y de empleados iraquíes que esperaban para acceder al palacio.

«Un vehículo que aguardaba para entrar en el palacio explotó», indicó un policía sin querer revelar su identidad.

«El pánico se apoderó de los soldados, algunos de los cuales se tiraron al suelo. Vi empleados caer heridos. Fue muy fuerte, nunca había oído una explosión como ésta», declaró
Ahmed Hassan, un obrero que presenció el ataque. Según él, «una camioneta se colocó tras la fila de coches y estalló».

«Los empleados esperaban para entrar a lo largo de cien metros. Vi cinco cadáveres tendidos en la calzada», contaba por su parte
Mohamd Bashir, otro testigo.

«Estábamos esperando para entrar. Vi un vehículo salirse de la fila de automóviles y explotar», contó
Jartan Dawud, un empleado de la coalición que estaba siendo atendido en el hospital Al Kindi por heridas en la cabeza. Horas después del atentado, los camiones seguían llevándose los restos calcinados de vehículos. «Todavía quedan restos de veinte automóviles y en diez de ellos hay cadáveres», explicó a media tarde un militar estadounidense, Thomas Lindeman.

Por otra parte,
dos soldados británicos resultaron heridos ayer en un atentado explosivo mientras patrullaban una ruta de Basora, al sur de Irak, informó un portavoz del Ministerio de Defensa en Londres. El vocero explicó que un artefacto explosivo había sido colocado por grupos iraquíes rebeldes en la cuneta de una carretera.

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