24 de enero 2003 - 00:00

Demócratas exigen moderación a Bush

Washington y Londres (EFE, ANSA) - Como un coletazo de la brecha abierta entre George W. Bush y la gran parte de los gobiernos del mundo en torno de un eventual ataque al régimen de Saddam Hussein, importantes líderes demócratas instaron al presidente de EE.UU. a que modere la retórica belicista contra Irak y logre algún consenso o acuerdo internacional. «Sería un error enorme que el presidente siga adelante sin el apoyo de nuestros aliados y de las Naciones Unidas», dijo el líder de la minoría demócrata del Senado, Tom Daschle.

El legislador de Dakota del Sur habló con los periodistas después de que Bush advirtiera de que quien dispare contra las tropas de EE.UU. en un conflicto con Irak «será tratado, juzgado y acusado como un criminal de guerra».

Dianne Feinstein
, senadora por California, dijo en Los Angeles que «el aumento masivo» de tropas estadounidenses en el Golfo Pérsico indica que «no importa cuáles sean las conclusiones de los inspectores de la ONU, es posible que el presidente tenga la intención de provocar un cambio de régimen» en Irak.

«Eso es muy inquietante», manifestó Feinstein, quien acusó al gobierno de aplicar políticas contradictorias respecto de Irak y Corea del Norte, dos miembros (junto a Irán) de lo que Bush ha calificado como «el eje del mal». El presidente «está batiendo los tambores de guerra» con Irak mientras busca una solución diplomática con Corea del Norte, «lo cual ha confundido e indignado a muchos de nuestros más estrechos amigos y aliados», señaló.

Si bien Bush mantiene buenos niveles de popularidad interna que hace que los demócratas encuentren poco espacio para efectuar críticas, el respaldo interno a un ataque a Irak está decreciendo, según diversas encuestas, y en la medida en que se esfuma ese consenso comienzan a surgir diferencias en otros rubros, como el económico.

•Menos confianza

La mitad de los estadounidenses perdió la confianza en la gestión económica de George W. Bush y cerca de 60% duda de la eficacia del último plan de reactivación económica, según un sondeo de «The Wall Street Journal» y la cadena NBC publicado; 44 por ciento aprueba la política económico y 49 por ciento la desaprueba. Solamente 35% de los 1.025 encuestados estimó que será eficaz el plan de 674.000 millones de dólares en diez años sobre la base de reducciones de impuestos y medidas sociales.

Es sabido que el respaldo al belicismo antiiraquí cuenta con menos respaldo aún entre los políticos y la opinión pública británica, cuyo primer ministro,
Tony Blair, se convirtió en el gran aliado incondicional de Bush. Cuarenta y cinco diputados laboristas británicos se expresaron contra una eventual guerra en Irak, con un voto simbólico en la
Cámara de los Comunes de Londres
.

Esa votación simbólica confirmó en la noche del miércoles las divisiones internas del Partido Laborista. En setiembre pasado, en otra votación técnica, 64 parlamentarios habían expresado su desacuerdo con la política de Blair en relación con el régimen de Bagdad. De esos 64 parlamentarios, 56 eran laboristas.

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