Bagdad (AFP, ASN, Reuters) - El ministro iraquí del Petróleo, Thamer Abbas Ghadban, denunció una «guerra total» contra las instalaciones petroleras del país que provocó, según él, pérdidas por más de 8.000 millones de dólares, mientras 40 personas murieron ayer en diferentes episodios de violencia.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Ghadban denunció un « amplio complot y una guerra total dirigida a las instalaciones petrolíferas vitales en Irak», durante una visita de inspección a la refinería de Dura, al sur de Bagdad, que fue atacada el jueves. «Las pérdidas de Irak, a causa de estos actos de sabotaje, habrán sobrepasado los u$s 8.000 millones», declaró el ministro a los periodistas. «Las exportaciones se limitan actualmente al sur del país y en el norte ya no hay», añadió. «La refinería de Bassora (sur) fue atacada por disparos de mortero el sábado, y el oleoducto que transportaba el crudo de Baiji (norte) a Dura también fue alcanzado por los obuses de mortero hace dos días cerca de Samarra» (norte), indicó.
«El principal oleoducto que transportaba el crudo iraquí ha sido blanco de un acto de sabotaje hace dos días cerca de Mossul» (norte), continuó el ministro.
En tanto, más de 40 personas murieron en ataques y hechos de violencia ayer en Irak. Dieciocho guardias nacionales, un civil y el suicida murieron en un ataque con coche bomba ayer por la mañana cerca de Balad, al norte de Bagdad. Un panfleto, firmado por el grupo Al-Qaeda del país de Rafidain que comanda el islamista Abu Mussab al-Zarq awi, afirmó que «se tomó revancha, con la ayuda de Dios, contra los agentes del apóstata (el primer ministro iraquí Iyad) Allawi en un campo de Balad». En Baiji, renunciaron los doce miembros de la comisión electoral que organizaba los comicios del 30 de enero, al ser amenazados de muerte.
Otros veinte iraquíes murieron en diferentes ataques en todo el país. En uno de esos episodios, un miembro del consejo de la provincia de Salahedín (norte), Alí Abdel Hussein Al Jazraji, y sus cuatro guardaespaldas murieron en una emboscada tendida por desconocidos cerca de Al-Dujeil, al norte de Bagdad.
Dejá tu comentario