Radovan Karadzic, líder de los serbios extremistas
de Bosnia y uno de los mayores emblemas
de la tragedia en esa ex república yugoslava
en los años 90. Atrapado ayer, deberá
rendir cuentas por genocidio y crímenes
de guerra ante el Tribunal Penal Internacional
para la ex Yugoslavia en La Haya.
Belgrado (EFE, AFP, Reuters, ANSA, DPA) - El ex presidente de la «República Serbia de Bosnia», Radovan Karadzic, acusado de genocidio y crímenes de guerra cometidos durante el conflicto que desgarró a Bosnia entre 1992 y 1995, fue arrestado ayer por los servicios de seguridad serbios. Karadzic -pófugo desde 1996- es considerado uno de los principales responsables de dos de los episodios más trágicos de la guerra de Bosnia: el asedio a Sarajevo, que duró 43 meses y que provocó más de 10.000 muertos, y la masacre de Srebrenica, en la que fueron asesinados más de 8.000 musulmanes.
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Karadzic fue conducido ante el juez de instrucción de la Sala de Crímenes de Guerra del Tribunal del Belgrado, para ser interrogado, al cierre de esta edición, según anunció el magistrado Milan Dilpari.
En un comunicado publicado en su página Web, el Tribunal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY) envió sus felicitaciones por la detención y dijo esperar «que sea llevado pronto ante el Tribunal en La Haya para ser juzgado». El proceso transcurrirá en diversas fases, incluyendo varias rondas de testimonios y contrainterrogatorios. Los juicios pueden durar años, y a veces son seguidos por apelaciones.
«Esta detención puede ser considerada como otro hito en el desarrollo del Derecho Internacional y una extensión del mandato del tribunal de llevar ante la Justicia a los personas de mayor relevancia consideradas responsables de crímenes guerra en los conflictos de Yugoslavia», concluyó la nota del TPIY.
Paramilitares
Karadzic se declaró presidente y jefe militar de la llamada «República Serbia de Bosnia-Herzegovina» a principios de 1992, lo que le permitió supervisar el proceso de «limpieza étnica» de unas 41 regiones, más de la mitad de la antigua república yugoslava. Durante su mandato, el ejército de la «República Serbia», los paramilitares, la defensa territorial y la policía, a las órdenes de Karadzic, se dedicaron, con todos los recursos posibles, a acabar con la población que no fuera serbia, es decir, casi 50% del territorio.
En 1995, el TPIY abrió un proceso contra Karadzic y su mano derecha, el general Ratko Mladic, procesándolos por genocidio. Gracias a sus simpatizantes y la apatía de la comunidad internacional, Karadzic consiguió mantenerse en el poder hasta julio de 1996 y luego debió darse a la fuga.
De las 161 personas acusadas por el tribunal desde su creación en 1993, sólo dos quedan prófugas tras el arresto de Karadzic: Ratko Mladic y Goran Hadzic, de 66 años, comandante militar de Karadzic, acusado de genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra por su rol en la guerra de Bosnia-Herzegovina, las mismas acusaciones por las que era buscado Karadzic.
Karadzic es todavía considerado por los sectores ultranacionalistas como un héroe nacional, y el alto cargo del Partido Radical Serbio (SRS), Aleksandar Vucic, calificó su arresto como una noticia «horrible para Serbia». Según los medios locales, en algunos puntos del centro de Belgrado la policía incrementó su despliegue, posiblemente para prevenir eventuales muestras públicas de descontento.
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