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La destrucción de misiles prohibidos Al Samud 2 debe continuar bajo la supervisión de los inspectores de desarme de la ONU, dijo su portavoz, Hiro Ueki.
"Los últimos acontecimientos a nivel internacional ponen de manifiesto que Estados Unidos se encuentra en un punto muerto, así como el gran fracaso político, mediático y moral que sufrió antes incluso de llevar a cabo una eventual agresión contra Irak", sostiene el diario Al Jumhuriya.
Este periódico destaca que "las manifestaciones hostiles a la posición norteamericana agresiva contra Irak se desarrollan en todas las ciudades del mundo, incluso en el país de los tiranos de la administración estadounidense, en Washington, Nueva York, San Francisco y Los Angeles, así como en el corazón de Londres, donde reina (el primer ministro) Tony Blair".
De acuerdo con este cotidiano, las declaraciones de la asesora para seguridad nacional del presidente norteamericano George W. Bush, Condoleezza Rice, quien afirmó que Estados Unidos está dispuesto a intervenir en Irak sin el aval de la ONU, demuestran que Washington "no respeta la ley internacional, la Carta de las Naciones Unidas y las resoluciones del Consejo de Seguridad".
El diario Babel, dirigido por el hijo mayor de Saddam Hussein, Udai, acusa por su parte a Washington y Londres de "tratar de transformar al Consejo de Seguridad en un instrumento de guerra".
"Ellos quieren reemplazar a la ley internacional por la ley de la jungla para imponer la hegemonía de Estados Unidos en el mundo, lo que recuerda a una época colonialista ya superada", agrega Babel.
La destrucción de los misiles Al Samud 2 continuará el martes.
La ONU supervisa este proceso desde el 1 de marzo, después de haber establecido que esos artefactos superaban el alcance de 150 km autorizado después de la Guerra del Golfo (1991).
Hasta el lunes, 52 de esos misiles fueron destruidos, así como 16 ojivas, un lanzador, cinco motores y partes del sistema de guía y control y moldes para los fuselajes.
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