17 de mayo 2004 - 00:00

Dicen que torturas fueron plan secreto del Pentágono

Washington (AFP, Reuters, EFE, ANSA, DPA) - El escándalo por las torturas aplicadas a presos iraquíes bajo custodia del ejército estadounidense sigue creciendo y perjudicando al presidente George Bush en las encuestas. Ayer se conocieron nuevas acusaciones, según las cuales los abusos formaron parte de un plan secreto aprobado por el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, para combatir la creciente insurgencia en Irak.

El portavoz del Pentágono, Lawrence Di Rita, salió a desmentir la acusación, publicada por el semanario «The New Yorker», y dijo que los abusos no se produjeron debido «a ningún programa aprobado, manual de entrenamiento, instrucción u orden en el Departamento de Defensa».

La revista dijo que Rumsfeld autorizó extender a la prisión de Abu Ghraib los métodos de interrogatorio usados en Afganistán contra presuntos miembros de la red Al-Qaeda, a la que se atribuyen los atentados del 11 de setiembre en Estados Unidos. Citando antiguos y actuales funcionarios de inteligencia de Estados Unidos, el prestigioso periodista Seymour Hersch dijo en «The New Yorker» que dichos métodos eran parte de un «programa de acceso secreto» que daba aprobación por adelantado para matar, capturar o interrogar los llamados «objetivos de gran valor» en la guerra contra el terrorismo.

• Unidad especial

En momentos en que aumentaba la insurgencia iraquí y morían más soldados estadounidenses, Rumsfeld y el subsecretario de Defensa para Inteligencia, Stephen Cambone, extendieron el alcance de las técnicas duras de interrogación a Abu Ghaib, indicó el artículo. Para ello enviaron una unidad secreta de los servicios de inteligencia, cuyos miembros operaban bajo identidades falsas y usabanla coerción en los interrogatorios.

Un ex oficial de inteligencia le dijo a la revista que Rumsfeld y el general Richard Myers, jefe del Estado Mayor Conjunto, aprobaron esto, pero podrían no haber tenido conocimiento de las vejaciones.

Di Rita dijo: «Afirmaciones hechas aparentemente en el último artículo de 'The New Yorker' sobre Abu Ghraib y el abuso a los detenidos iraquíes son estrafalarias, conspiradoras y llenas de error y conjeturas anónimas». Sin embargo, importantes legisladores dijeron que avanzarán en la investigación del caso y en la sanción a los responsables. En tanto,
según un nuevo sondeo de Time/CNN divulgado ayer, el candidato demócrata a la Presidencia, John Kerry, aventaja a Bush por 51% a 46%. Si se tiene en cuenta la candidatura del independiente Ralf Nader, quien sigue afirmando que se mantiene en carrera, Kerry conservaría la delantera, pero sólo por 3 puntos: 49% contra 44% de Bush y 6% para Nader.

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