La policía dispersó este miércoles con gases lacrimógenos y varazos a unos mil manifestantes que intentaban tomar por asalto la municipalidad de Chiclayo, norte de Perú, en protesta contra su alcalde, informó la policía regional.
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El incidente se produjo dos días después que en Ilave, un poblado del sudeste de Perú, miles de indígenas aymaras lincharan a su alcalde, y luego que el martes nativos aguarunas secuestraran en un lejano poblado de la amazonía nororiental a otro alcalde por varias horas.
Los manifestantes, en su mayoría vendedores informales, expresaban su descontento contra Arturo Castillo, burgomaestre de Chiclayo, 780 km al norte de Lima, quien días atrás ordenó el desalojo de los ambulantes de la zona que ocupaban y reclaman volver al mismo lugar.
La policía formó un cordón policial en torno al local municipal para controlar a los manifestantes quienes coreando lemas contra la autoridad edil están concentrados en la plaza principal de la ciudad, donde se ubica la sede municipal.
Tras el linchamiento del alcalde de Ilave, Cirilo Flores, en medio de una revuelta popular, las autoridades peruanas han advertido que se han incrementado las protestas contra las autoridades ediles en diversas partes del país.
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