10 de diciembre 2016 - 09:12

Doble atentado en Estambul deja al menos 38 muertos y 155 heridos

Dos explosiones ocurridas el sábado fuera de un estadio en el centro de Estambul dejaron al menos a 38 muertos -30 de ellas policías- y 155 heridos, seis de ellos de gravedad, según confirmó este domingo el ministro del Interior turco, Suleyman Soylu. Además, anunció que hay 10 personas detenidas, en posible relación con el ataque, que se presume dirigido contra los agentes de seguridad, dos horas después del final de un partido de fútbol.

"Tenemos 38 muertos: 30 policías, siete civiles y la identidad de una persona todavía tiene que ser determinada", declaró durante una rueda de prensa en Estambul.

Soylu afirmó que de los 38 fallecidos, 30 son policías y que los indicios apuntan que el ataque fue perpetrado por el grupo armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), informó la agencia española EFE.

En este sentido, indicó que las primeras evaluaciones apuntan al PKK y que hay 13 detenidos relacionados con el doble atentado. "Tenemos información sobre cómo sucedió y cómo se organizó, pero no podemos decir más porque las operaciones están en curso", indicó.

En unas declaraciones anteriores, el ministro había anunciado el arresto de 10 personas por su vinculación con el coche bomba que estalló en las inmediaciones del estadio del club de fútbol Besiktas.

Por su parte, el ministro de Sanidad, Recep Akdag, dijo que había 155 heridos hospitalizados, de los que 14 se encontraban en cuidados intensivos.

Poco antes, el viceprimer ministro turco, Numan Kurtulmus, había dicho que los indicios apuntaban a la autoría del PKK y que en el coche bomba se utilizaron al menos 300 o 400 kilos de explosivos.

El primer ataque tuvo lugar en el anochecer del sábado, cuando un coche bomba estalló cerca de un vehículo de transporte de la policía antidisturbios situado frente al estadio del Besiktas.

Casi un minuto después, un suicida se hizo explotar en medio de un grupo de policías en el cercano parque de Maçka.
En tanto, el presidente turco, Tayyip Erdogan, describió las explosiones fuera del Vodafone Arena, el estadio del club Besiktas (se enfrentó al Bursaspor, dos de los clubes más importantes del país), como una ataque terrorista contra policías y civiles que buscó el mayor número de víctimas.



"Nadie dude que con la ayuda de Dios, como país y nación venceremos al terror, a las organizaciones terroristas (...) y a las fuerzas detrás de ellos", dijo.

Soylu, informó que una de las explosiones golpeó directamente fuera del estadio, mientras que la otra, que se cree fue de una bomba activada por un suicida, castigó a un parque adyacente. Nadie reclamó inmediatamente la autoría de los atentados.

"Fue como un infierno. Las llamas se alzaban hacia el cielo. Estaba tomando té en un café al lado de la mezquita", dijo Omer Yilmaz, un empleado de la mezquita Dolmabahce, que está cerca del estadio.

La policía armada acordonó las calles que rodean al estadio y un vehículo de la fuerza usaba cañones de agua para limpiar los restos de autos quemados.

Turquía sido golpeada por una serie de atentados con bomba en los últimos años, algunos de los cuales fueron atribuidos al Estado Islámico y otros a grupos militantes kurdos o extremistas de izquierda.

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