El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llamó a los israelíes a votar por Benjamin Netanyahu en las elecciones legislativas del 27 de octubre y renovó su respaldo al primer ministro. En un mensaje publicado en Truth Social, lo elogió por su desempeño al frente del Gobierno y pidió continuar la ofensiva contra Irán, en una contienda marcada por la incertidumbre electoral.
Donald Trump respaldó a Benjamin Netanyahu antes de las elecciones en Israel y pidió "terminar el trabajo" contra Irán
El mandatario estadounidense guardó silencio sobre los resultados electorales en Brasil y centró su atención en la disputa política israelí, en medio de la incertidumbre sobre la futura composición del Parlamento.
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Donald Trump renovó su respaldo a Benjamin Netanyahu a dos días de las elecciones legislativas israelíes.
“Cuando vayan a las urnas, por favor recuerden que Bibi ha sido un sobresaliente primer ministro guerrero”, escribió Trump. Luego reforzó su apoyo con una consigna dirigida a los votantes: “Voten por Bibi Netanyahu para primer ministro, ¡tenemos que terminar el trabajo que empezamos!”.
La intervención del mandatario estadounidense llegó pocos días antes de los comicios y contrastó con su postura previa, cuando había evitado respaldar abiertamente al jefe de Gobierno israelí. Mientras tanto, las últimas encuestas publicadas antes de la veda electoral anticipan que ninguno de los bloques alcanzaría la mayoría parlamentaria necesaria para gobernar en solitario.
Trump vinculó su respaldo a Netanyahu con la ofensiva contra Irán
En su publicación, Trump destacó la relación política y militar que mantiene con Netanyahu y enumeró operaciones impulsadas por Washington: “Bibi y yo hemos tenido una gran relación ganando juntos”, afirmó antes de mencionar Midnight Hammer, el bombardeo estadounidense de junio de 2025 contra instalaciones nucleares iraníes, y Epic Fury, la ofensiva lanzada contra Irán el 28 de febrero.
Trump también advirtió sobre las consecuencias de una eventual derrota de Netanyahu: “Si Israel tiene al líder equivocado, que sería cualquiera que no sea Bibi, Estados Unidos tendrá que hacer este trabajo por su cuenta, y no estoy inclinado a hacerlo”, escribió. Y concluyó con una promesa dirigida a los votantes: “¡Bibi Netanyahu nunca los defraudará!”.
El presidente estadounidense había evitado respaldarlo públicamente
El apoyo explícito de Trump marcó un cambio respecto de sus declaraciones anteriores. El 1 de octubre, durante una entrevista con la revista Time, se había referido a Gadi Eisenkot, principal rival de Netanyahu, al señalar: “No escucho cosas malas de él”. Más tarde, el 15 de octubre, evitó apoyar al primer ministro en una entrevista con Newsmax: “No confío en nadie, honestamente”.
Después de publicar su respaldo, cuando le preguntaron si podría trabajar con otro dirigente israelí, Trump respondió: “¿Quién quiere arriesgarse?”. Su mensaje coincidió, además, con versiones de Axios según las cuales Netanyahu había pedido a la Casa Blanca una señal pública de apoyo. El Likud, el partido del primer ministro, negó que hubiera solicitado esa intervención.
El vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, también tomó distancia de la participación directa en la campaña: “No estoy en contra de respaldarlo, pero no estoy a favor de respaldarlo, no me estoy involucrando en las elecciones israelíes”, declaró un día después del mensaje de Trump.
Las encuestas anticipan un Parlamento sin mayoría
Los sondeos difundidos el viernes 23 de octubre, los últimos antes de la veda, coincidieron en que ningún bloque alcanzaría los 61 escaños necesarios para controlar el Parlamento, compuesto por 120 bancas. El partido centrista Yashar, liderado por Eisenkot, aparecía primero, con entre 22 y 23 escaños, por delante del Likud, que obtendría entre 19 y 21.
Las proyecciones ubicaban al bloque opositor entre las 52 y 56 bancas, frente a las 50 del oficialismo. Eisenkot había expresado su “gran aprecio” por Trump, aunque remarcó: “los ciudadanos de Israel son los únicos que decidirán quién será primer ministro”.
Si ninguna fuerza logra reunir los apoyos necesarios, Israel podría celebrar nuevas elecciones a comienzos de 2027, mientras Netanyahu continuaría como primer ministro interino.
Netanyahu también enfrenta un juicio por corrupción
La campaña electoral se desarrolla mientras el primer ministro enfrenta un proceso judicial por soborno, fraude y abuso de confianza, iniciado en 2020, cuyos cargos niega. El 30 de noviembre de 2025 pidió un indulto al presidente israelí, Isaac Herzog, y Trump reclamó públicamente que se le concediera.
La disputa política también está atravesada por las consecuencias de la guerra contra Irán y las negociaciones para poner fin al conflicto, estancadas desde entonces. En ese contexto, el llamado de Trump a “terminar el trabajo” quedó ligado tanto a su estrategia regional como a la continuidad de Netanyahu en el poder.






