3 de junio 2003 - 00:00

Dura advertencia del G-8 a Norcorea e Irán

Evian y Seúl (ANSA, AFP) --Los presidentes del G-8 les exigieron a Corea del Norte e Irán que detengan sus programas de armamento nuclear en una declaración firmada ayer al cierre de la cumbre en Evian, donde además acordaron la creación de un Grupo de Acción Antiterrorista.

Los líderes de las ocho naciones más poderosas del mundo pidieron al gobierno de Pyongyang «desmantelar todo programa de armamento nuclear» y hacerlo «a la luz del sol, de manera verificable e irreversible».

Asimismo, el subsecretario norteamericano de Defensa, Paul Wolfowitz, exigió a Corea del Norte abandonar su programa de fabricación de armas nucleares y amenazó con una reacción «devastadora» si el régimen comunista lanza una eventual agresión en la península coreana.

Wolfowitz subrayó que Corea del Norte, que se encuentra ya al borde de la quiebra, debería cesar «el enorme desvío de sus limitados recursos» hacia sus fuerzas armadas y concentrarse en mejorar la situación de su hambreado pueblo. «Si este país escoge esa vía, nos encontrará decididos a responder de manera positiva», añadió. Wolfowitz insistió en que si Pyongyang adopta una actitud diferente, Washington estará listo para reaccionar.

• Advertencia

«Nuestra respuesta a la agresión será unificada, inmediata y de una eficacia devastadora», añadió el subsecretario de Defensa norteamericano, quien intervino en una rueda de prensa tras un almuerzo con empresarios surcoreanos.

Irán, a su vez, quedó notificado de que los países más desarrollados no permanecerán «indiferentes» en caso de que el gobierno de Teherán desarrolle su programa nuclear sin respetar «las obligaciones» vinculadas con el Tratado de No Proliferación Nuclear.

Los líderes del G-8 suscribieron el documento conjunto poco antes de la partida del presidente estadounidense,
George W. Bush, hacia Medio Oriente.

Antes de abandonar Francia, el presidente norteamericano aclaró a sus socios que «carecen de fundamento las conjeturas sobre una posible intervención estadounidense en Irán», palabras que más tarde reforzó el premier italiano,
Silvio Berlusconi, quien subrayó que la advertencia a Teherán no debía leerse como un preludio de guerra.

• Esfuerzo

El problema del terrorismo internacional, prioritario en la agenda de los líderes políticos tras los ataques del 11 de setiembre de 2001, tuvo también su espacio en la cumbre en Francia. Los socios del G-8 señalaron la necesidad de un esfuerzo de todos los países del planeta contra el «peligro creciente» que representan los «manpad», los misiles antiaéreos capaces de causar una masacre y que pueden ser cargados a la espalda por un solo hombre.

Los miembros del G-8 prometieron «intensificar los esfuerzos» para enfrentar la amenaza que los «manpad» representan para la aviación civil. Con este propósito, anunciaron el lanzamiento de «un grupo de acción contra el terrorismo» para reforzar la capacidad de enfrentar esta «grave amenaza».

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