Por su parte, el presidente de la Autoridad Palestina (AP), Betselem, el centro israelí para la defensa de los derechos humanos en los territorios autónomos palestinos, también condenó la matanza.
Sin embargo, el gobierno de
Shehade era responsable de ataques en el que centenares de israelíes murieron o resultaron heridos. También estaba proyectando nuevos y «grandes atentados» suicidas, según dijo el ejército israelí para explicar el bombardeo. El dirigente de Hamas se encontraba en una casa de un poblado barrio de la ciudad de Gaza, varias de cuyas viviendas fueron impactadas. El servicio secreto israelí dio por su parte otra versión en la que sostuvo que la información de que disponía indicaba que en la casa atacada sólo debían encontrarse «el terrorista» y un asistente,
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