Dura crítica del Papa a la UE
-
Terremoto en Venezuela: reportan más de 30.000 desaparecidos y la cifra de muertos y heridos escala
-
Trump estalló en un almuerzo contra senadores republicanos tras no ser respaldado en el conflicto con Irán
Benedicto XVI advirtió ayer que Europa debe preservar el cristianismo en la construcción de una "casa común" del continente.
Benedicto XVI consideró que "el compromiso, si bien puede ser una legítimo instrumento para equilibrar intereses particulares distintos, se transforma en mal común cada vez que supone acuerdos lesivos de la naturaleza del hombre".
De hecho, según el Papa, "una comunidad que se constituya sin respetar la auténtica dignidad del ser humano, olvidando que toda persona está creada a imagen de Dios, termina no haciendo el bien de nadie".
El Pontífice dijo además que la Unión Europea debe salvaguardar "el derecho a la objeción de conciencia siempre que se violen los derechos fundamentales".
La Unión Europea puede ser "garante del estado de derecho y promotora de valores universales" y "debe reconocer claramente una naturaleza humana estable y permanente, fuente de derechos comunes a todos los individuos, incluidos los que los niegan", manifestó.
Europa, dijo el Papa, conoció la reconciliación entre Este y Oeste, "separados arbitrariamente por una cortina de injusticia".
"Se advierte cada vez más la exigencia de establecer un sano equilibrio entre dimensión económica y social con políticas capaces de producir riqueza y de aumentar la competitividad, sin descuidar las legítimas expectativas de los pobres y los marginados", sostuvo.
El Papa advirtió también a los católicos que deben estar "presentes de modo activo en el debate público europeo, conscientes de que lo europeo ya es nacional, sin doblegarse a la lógica del poder por el poder".
Los católicos, siguió el Pontífice, deben contribuir a "trazar una nueva Europa, realista pero no cínica, rica en ideales y libre de ingenuas ilusiones", inspirada en la "verdad del Evangelio".



