27 de febrero 2004 - 00:00

Dura crítica de la Iglesia brasileña a gestión de Lula

Dura crítica de la Iglesia brasileña a gestión de Lula
San Pablo (ANSA, EFE, ASN) - El titular de la Iglesia Católica brasileña, cardenal Geraldo Majella Agnelo, dijo que los obispos esperaban «más del gobierno de Lula» y afirmó que «en otros países, vean el caso de la Argentina, ya habría ocurrido una explosión social».

«En la Argentina, el pueblo fue a las calles y exigió cambios radicales. Aquí, tenemos el 'jeitinho' (manera ingeniosa de salir adelante) brasileño; se quiere resolver todo con el 'jeitinho' y no siempre sólo con eso se resuelve», agregó Majella Agnello. El titular del episcopado brasileño criticó el «abismo social» que existe en Brasil, reclamó acciones «urgentes» del gobierno y alertó sobre que «hay cosas que no tienen hora marcada», en alusión a un estallido social en Brasil si la situación permanece sin cambios.

Majella Agnelo es el arzobispo de Salvador, capital del estado de Bahía, en el nordeste de Brasil, cardenal primado del país y titular de la Conferencia Nacional de Obispos Brasileños (CNBB) desde mediados de 2003, luego de una extensa carrera en El Vaticano.

Al lanzar una campaña de la Iglesia en favor de un mayor acceso al agua por parte de los sectores populares, Majella Agnelo sostuvo que «los obispos esperábamos más del gobierno Lula».

«Si el propio presidente dice que no cumplió ni 1 por ciento de sus promesas, ¿quién soy yo para contradecirlo?», se preguntó.

Las críticas de Majella Agnello son las más duras de la Iglesia Católica desde que comenzó el gobierno de Luiz Inácio Lula Da Silva, un aliado histórico de los obispos, hace casi 14 meses.

En tanto, el gobierno brasileño espera que el cierre de los bingos y las investigaciones en curso le den un respiro y calmen a la opinión pública y a los legisladores que exigen aclarar el mayor escándalo de la «era Lula».

En una reunión con sus principales asesores, el presidente Da Silva ordenó «intensificar las acciones de cierre de los bingos y máquinas tragamonedas», dijo el portavoz del mandatario, André Singer.

«El gobierno está seguro de que esa medidas destinadas a prohibir las actividades ilícitas en Brasil cuentan con el respaldo de la sociedad y del Congreso nacional», añadió el funcionario.

El cierre de los bingos, decretado por Lula el viernes pasado, recibió el respaldo del Supremo Tribunal Federal, que estimó que la Unión tiene competencia en el tema y privó de sustento jurídico a los locales de juego que presentaron recursos ante tribunales de Santa Catarina (Sur) y otros estados. Lula consiguió así un buen punto de apoyo para tratar de retomar el control de la crisis que estalló hace dos semanas con la difusión de un video que mostraba a Waldomiro Diniz, asesor en 2003 del jefe de gabinete José Dirceu, negociando coimas con un presunto capo del juego clandestino para financiar campañas de las elecciones a gobernador de 2002.

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