13 de marzo 2007 - 00:00

Ecuador dio otro paso al default

Rafael Correa
Rafael Correa
Quito (Reuters) - El presidente de Ecuador, Rafael Correa, desconoció ayer el servicio de una millonaria deuda con el Banco Central (BCE) y ordenó destinar esos fondos para la rehabilitación de la infraestructura hospitalaria, tras declarar en emergencia al sector de salud.

La resolución se enmarcaría en el proceso de reestructuración de la deuda pública del país que impulsa Correa desde que asumió en enero, aunque el mecanismo legal para concretar la suspensión del servicio del pago de intereses o del capital del pasivo no fue aclarado.

  • Destino

  • «Esa deuda tendrá que ser extinguida. No la vamos a pagar dos reales más de intereses y lo que ahorraremos en esos intereses ilegítimos lo vamos a enviar para financiar las 4.500 partidas de salud», aseguró a periodistas el mandatario, al declarar en emergencia al sector hospitalariodel país. Los bonos cuestionados por Correa, denominados AGD, concentran un capital de u$s 1.241 millones y representaron un egreso de u$s 56 millones en intereses en 2006, según datos del Ministerio de Economía. La mayoría de estos títulos de deuda interna se mantiene en el BCE.

    Los títulos fueron emitidos por el Ministerio de Economíay, por ley, el BCE tuvo que canjearlos por efectivo que se usó para devolver los recursos de los clientes de bancos que quebraron entre 1998 y 2002 en medio de una crisis bancaria, por lo que actualmente forman parte de su portafolio.

  • Amenaza

    Correa siempre ha descalificado esta deuda por considerar que el BCE fue uno de los responsables de la crisis que degeneró incluso en la adopción del dólar estadounidense como moneda en 2000 y que, por ende, anularía esta deuda por ilegítima.

    El presidente no especificó si se desconocerá únicamente el pago de los intereses o el capital de los bonos AGD. En el caso que finalmente Quito opte por desconocer el capital, el saldo de la deuda interna se reduciría en 38% de los u$s 3.277 millones con los que cerró 2006.

    El BCE -un organismo autónomo- ha rechazado cualquier anulación de estos bonos debido a que actúan como el respaldo de los depósitos de todas las instituciones del Sector Público No Financiero (SPNF), la medida más amplia de entidades estatales.

    «La única institución que salió más próspera que nunca es el Banco Central; en los últimos años les hemos pagado más de u$s 600 millones en intereses y todavía le debemos u$s 1.100 millones en bonos AGD», declaró Correa.

    Los recursos liberados serán usados por el Ministerio de Salud para un plan que incluiría la rehabilitación de hospitales estatales y la contratación de personal para ampliar sus servicios, algunos colapsados, como los quirúrgicos.

    El BCE y el Ministerio de Economía habían mantenido reuniones para analizar el futuro de esta deuda. Sin embargo, el mecanismo para avanzar en este punto continuaba sin definirse, aunque el ministro de Economía, Ricardo Patiño, aseguró la semana pasada que se buscaba definir el tema de mutuo acuerdo.

    El presidente ecuatoriano mantiene igualmente en vilo a los inversores extranjeros por sus promesas de reestructurar la deuda externa del país, que ascendió a u$s 10.214 millones a diciembre del año pasado.
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