EEUU aprobó una reforma que evita obstruccionismo en el Senado
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El republicano John McCain, tras la reforma.
"Suficiente es suficiente", dijo el presidente Barack Obama. "El modelo actual del bloqueo ya no es normal", señaló al referirse a las 30 nominaciones que fueron bloqueadas o quedaron estancadas por la táctica.
"El motor del gobierno debe funcionar", añadió.
Los republicanos reaccionaron indignados. "Eso lo lamentarán mucho más rápido que lo que suponen", dijo el líder republicano en el Senado, Mitch McConnell.
En cambio, su par demócrata, Harry Reid opinó que "el pueblo estadounidense está harto del bloqueo".
El cambio en el "filibusterismo" podría seguir profundizando la confrontación que desde hace años mantienen los republicanos y los demócratas de Obama.
El fenómeno, cuyo concepto procede de la palabra holandesa "filibustero" (pirata) es único en Estados Unidos. En ningún otro país este arte de largos discursos ha obstruido de esta manera la política como en el Senado de Washington. En muchos parlamentos del mundo las intervenciones están limitadas y quien sobrepasa su tiempo se arriesga a ver apagado su micrófono. Pero en la Constitución estadounidense no se habla en ningún momento de ello.
Analistas en Washington calificaron la decisión del Senado de cambio más importante de las reglas del Congreso desde hace décadas.
El diario "The New York Times" habló de "hito", "The Washington Post" de drástica modificación del escenario político y la emisora CNN de "momento histórico".
Hace algunos meses, el senador republicano Ted Cruz dio un discurso de 21 horas contra la reforma de salud de Obama, tiempo durante el cual hasta leyó libros infantiles.
Algunas semanas antes, la demócrata Wendy Davis ocupó durante 11 horas el estrado de Senado de Texas. Con su fuerza retórica y de voluntad, la demócrata de 50 años pretendía evitar el endurecimiento de la ley del aborto, algo que consiguió, aunque sólo de forma temporal.
Si se mira la historia, 21 horas no es nada: en mayo de 1977 el entonces senador demócrata Bill Meier en Texas lo utilizó durante 43 horas, según el diario "The New York Times".
Originalmente esa norma estaba pensada como una especie de protección para las minorías frente a un excesivo poder del presidente o de un partido, pero ahora se ha convertido en una oposición clave para los gobernantes.



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