El Senado estadounidense aprobó el jueves el mayor aumento de los gastos de Defensa en veinte años y aunque autorizó el uso de fondos para el programa de defensa anti-misiles impulsado por el presidente George W. Bush, pidió a la Casa Blanca que use parte de ese dinero en programas antiterroristas.
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Tras el debate parlamentario, se aprobó la ley que autoriza un presupuesto de 393.000 millones de dólares para el año fiscal 2003, 6.800 de los cuales para el polémico programa anti-misiles, que la administración califica de crítico.
Otros 814 millones de dólares suplementarios que Bush había pedido específicamente para ese programa, también fueron aprobados, pero el miércoles el Senado enmendó el proyecto de ley para pedirle a Bush que destine ese dinero a programas antiterroristas.
"Lo que hemos obtenido es una declaración clara de que estos fondos estarán prioritariamente destinados a combatir el terrorismo", dijo tras la aprobación de la enmienda el senador demócrata Carl Levin, presidente del Comité de Fuerzas Armadas del Senado.
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