EEUU: condena del Congreso a la estrategia de Bush para Irak

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La Cámara de Representantes de Estados Unidos adoptó este viernes una resolución no vinculante que critica con dureza al presidente George W. Bush por su nuevo plan para enviar 21.500 soldados adicionales a Irak, anunciado en enero.

El duro texto fue aprobado por una Cámara dominada por la oposición demócrata, aunque también recibió el apoyo de 17 de los 201 legisladores republicanos.

Un total de 246 de los actuales 434 miembros de la Cámara votaron a favor de la resolución, que afirma que "el Congreso desaprueba la decisión del presidente George W. Bush anunciada el 10 de enero de 2007", para enviar tropas adicionales a Irak.

Agrega que el "Congreso y el pueblo estadounidenses continuarán apoyando y protegiendo a los integrantes de las fuerzas armadas de Estados Unidos que sirven o que han servido con coraje y honor en Irak".

Seis legisladores se abstuvieron. Se espera que el Senado vote sobre un texto similar el sábado, antes de la apertura en marzo de los debates en torno al presupuesto, donde la oposición puede tener una oportunidad para trabar la estrategia de Bush.

La votación puso fin al debate más solemne organizado hasta ahora sobre la guerra en Irak desde la invasión de marzo de 2003, pues permitió tomar posición a todos los representantes que lo desearan: 343 legisladores se expresaron a lo largo de 38 horas entre el martes y el jueves.

La Cámara de Representantes guardó este viernes un minuto de silencio en homenaje a los soldados desplegados en Irak, horas antes de la votación.

"En señal de respeto a los militares, especialmente a los que perdieron la vida (en Irak) y sus familias, pido un minuto de silencio", declaró la presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi.

"Hay una posición en la que todos estamos de acuerdo: nuestras tropas se conducen excelentemente en Irak, ellas cumplen con todo lo que les pedimos", señaló Pelosi en respuesta a las críticas de los aliados republicanos del presidente George W. Bush, que sugirieron que, al votar por una condena a la nueva estrategia para Irak, los legisladores subestiman la misión de los militares.

Para la nueva mayoría demócrata, el voto pone en evidencia que las preocupaciones de los electores, que les confiaron la gestión del Congreso, son tomadas en cuenta.

Los electores "votaron por una nueva dirección en el país --incluyendo la guerra en Irak--", subrayó el jefe de la mayoría, Steny Hoyer, quien llamó a la Cámara de Representantes a "demostrar que no sólo escuchó el mensaje, sino que ella misma comparte la voluntad de enviar uno".

La Casa Blanca, que multiplicó las audiencias con los legisladores para explicar y defender su nueva estrategia, no se hacía la menor ilusión sobre los resultados de la votación. Bush "señaló muy claramente que el Congreso tiene el derecho de expresar su opinión", destacó el viernes su portavoz, Scott Stanzel.

"El debate importante comenzará cuando se hable del apoyo que le dará o no el Congreso a los militares", agregó, en alusión al debate de las próximas semanas, cuando se trate de votar el presupuesto de la 'guerra contra el terrorismo', comenzando por una solicitud de 93.000 millones de dólares suplementarios para 2007.

"Quiero decir muy claramente a los legisladores que deben financiar a nuestros militares", dijo Bush el miércoles.

De hecho, el debate sobre el financiamiento de la guerra ya está instalado. El ala izquierda del Partido Demócrata y el precandidato presidencial y ex senador John Edwards presionan al Congreso para que corten los créditos de guerra.

El estado mayor demócrata, por su lado, asegura que "no habrá supresión de fondos para las tropas en el terreno".

El debate sobre Irak se prolongará el sábado en el Senado, donde los republicanos lograron empantanarlo hace diez días gracias a cuestiones de procedimiento: el estado mayor demócrata sacrificó un asueto parlamentario para organizar una votación de procedimiento sobre la resolución de la Cámara de Represantantes.

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