John Kerry barrió en las primarias de cuatro estados del sur de Estados Unidos celebradas el martes, quedando al borde de obtener el número de delgados necesarios para quedarse con la candidatura demócrata a la presidencia.
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Con las victorias del martes en Florida (77%), Louisiana (70%), Mississippi (78%) y Texas (67%), Kerry obtuvo un mayor impulso en la campaña, luego que encuestas de opinión revelaron que aventajaba al presidente George W. Bush, que se presenta a la reelección, en la carrera por la Casa Blanca.
Kerry, que no cuenta con oposición de peso en la interna demócrata, dijo que esperaba que la primaria de Illinois (norte) del martes próximo, con 156 delegados en juego, lo coloquen por encima de los 2.162 delegados necesarios para obtener la candidatura del partido.
"Las semana que viene Illinois tiene la oportunidad de darme los delegados que me conviertan en el nominado del partido", dijo Kerry ante unos 3.000 simpatizantes en la Union Station de Chicago.
“o se puede decir exactamente cuántos delegados ostenta Kerry debido a la repartición de los obtenidos por los aspirantes que abandonaron la interna y a la designación de 800 "súper delegados", los pesos pesados del partido demócrata, que son libres de votar por quien quieran.
La cadena CBS estimó que Kerry ya había sobrepasado los 2.162 delegados necesarios para obtener la nominación, pero otros medios afirman que todavía no alcanzó esa cifra, que le asegura ser el contendiente de Bush en la presidencial del 2 de noviembre.
Kerry eliminó la semana pasada al único rival de peso que quedaba en carrera, el senador John Edwards, y centra toda su atención en Bush, que súbitamente aparece más vulnerable que lo esperado.
"Este presidente no tiene credenciales sobre las que hacer campaña, tiene antecedentes de los que necesita deshacerse", dijo el senador de Massachusetts.
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