Washington (EFE, AFP) - El portavoz internacional de las FARC, «Raúl Reyes», quien murió el sábado pasado en una operación militar colombiana en Ecuador, se reunió en secreto con diplomáticos estadounidenses en 1998 en Costa Rica, porque EE.UU. buscaba «un canal de comunicación» con ellos, según un documento divulgado ayer.
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La esposa de «Reyes», Olga Marín, también acudió al encuentro secreto, celebrado en diciembre de 1998 con miembros de una misión diplomática de EE.UU. liderada por Philip T. Chicola, entonces director de la oficina andina del Departamento de Estado.
Eso es lo que indica un documento recientemente desclasificado y divulgado en Internet por los Archivos de Seguridad Nacional, un proyecto independiente de la Universidad George Washington. En el momento en que se produjo dicha reunión, las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) ya estaban incluidas en la «lista negra» del Departamento de Estado.
Según el documento, Chicola hizo hincapié en «el requisito absoluto de confidencialidad» al reunirse con Reyes y Marín, hija del máximo jefe de las FARC, alias Manuel Marulanda, y les dijo que Estados Unidos quería «desarrollar un canal de comunicación» con la organización insurgente.
«Les dije a los representantes de las FARC que aunque (el gobierno de EE.UU.) no tenía una agenda o estructura establecida sobre cómo podrían proceder las discusiones, queríamos utilizar la reunión para describirnuestros puntos de vista sobre la lucha antinarcóticos, el proceso de paz», el secuestro de misioneros estadounidenses y «los ataques a intereses estadounidenses en Colombia», indica el texto.
En su contestación, «Reyes» hizo notar «la importancia histórica» que le daba a ese encuentro clandestino, al señalar que «los cambios en el mundo y en las circunstancias» hacían posible que ambas partes se sentaran a la mesa.
De acuerdo con el documento desclasificado, que se apoya en un memorando del Departamento de Estado con fecha del 8 de enero de 1999, el líder rebelde elogió al entonces presidente colombiano Andrés Pastrana y su compromiso con un eventual éxito del proceso de paz en ese país.
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