15 de septiembre 2005 - 00:00

EE.UU. recibe hoy con temor otro violento huracán

EE.UU. recibe hoy con temor otro violento huracán
Miami (EFE, AFP, Reuters) - Mientras los estados de Louisiana, Mississippi y Alabama, severamente golpeados por el huracán Katrina, intentaban ayer normalizar con celeridad su situación, la costa este de EE.UU. se preparaba nerviosamente para recibir, probablemente hoy, el embate de otro ciclón.

Ophelia, un huracán por ahora de categoría uno en la escala de Saffir-Simpson (de cinco grados), amenaza con azotar Carolina del Norte y Carolina del Sur con vientos máximos de 136 kilómetros por hora, tres semanas después de que Katrina arrasase todo a su paso por el Golfo de México.

El gobernador de Carolina del Norte, Mike Easley, dijo ayer que el nuevo huracán puede azotar su jurisdicción peor de lo que se había anticipado, con más lluvias, marejadas y vientos huracanados, que lo harían subir una categoría antes de tocar tierra.

Los efectos de Ophelia ya se sienten en las costas de Carolina del Norte, con fuertes lluvias que han penetrado tierra adentro, vientos de tormenta y apagones que han dejado a oscuras a más de 50.000 personas
, dijo Easley en una conferencia de prensa.

«Las condiciones van a empeorar más de lo anticipado. Esperamos lluvias más fuertes», dijo Easley. Advirtió que pueden producirse marejadas ciclónicas de hasta tres metros y medio de altura y que la barrera de islas costeras Outer Banks, donde viven más de 30.000 personas, puede ser azotada desde el océano y luego desde tierra adentro por la descarga de agua de los ríos y ensenadas.

«Si se les pidió que evacuen, por favor háganlo porque estas inundaciones van a ser peores que lo previsto»,
recalcó el gobernador a la población.

La llegada de Ophelia ha provocado además el cierre de colegios, edificios públicos, negocios y puentes a lo largo de la costa de Carolina del Norte.

El país está escarmentado ante la falta de un plan de contingencia con Katrina, una laxitud que ha resultado fatal, y por eso el posible paso de Ophelia por una zona donde viven 2,7 millones de personas, según las estimaciones de la Oficina del Censo difundidas ayer, se ve con gran atención.

Según un informe de la Comisión del 11-S divulgado hoy, cuatro años después de los atentados del 11 de setiembre, Katrina ha demostrado que EE.UU. no está preparado para una catástrofe porque el gobierno ha hecho caso omiso a sus recomendaciones.

La ausencia de una verdadera reforma en el sistema de seguridad nacional, y la pobre y tardía respuesta de las autoridades a la devastación causada por Katrina contribuyeron a la peor catástrofe en la historia reciente del país.

El informe se produce en momentos en que aumentan los interrogantes sobre las demoras que dejaron a centenares de miles de personas desprotegidas y en peligro de muerte.

De acuerdo con el informe, la respuesta ha sido una decisión política y el resultado refleja la incapacidad que persiste en el gobierno para hacer frente a una crisis.

En lo que hace a Katrina, se informó que hasta el momento se han contabilizado 659 víctimas mortales en Louisiana, Mississippi, Alabama y Florida.


Unos 250.000 damnificados de la ciudad de Nueva Orleans (Louisiana) se encuentran en el área de Baton Rouge, 240.000 más están en el estado de Texas, y otros 150.000 acampan tierra adentro de las costas de Mississippi. En la región hay al menos 180.000 casas totalmente destruidas.

En tanto, un equipo de socorristas rescató a un anciano de 74 años de su vivienda inundada de Nueva Orleans, 16 días después de que Katrina azotara la zona.

Según se informó ayer,
Edgar Hollingsworth fue hallado el martes inconsciente, escuálido y desnudo en un sillón de su casa, y se espera que sobreviva. Su cachorro pitbull también fue salvado.

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