5 de agosto 2008 - 00:00

EE.UU: un duro ''sprint'' de tres meses

John McCain
John McCain
Washington - Tres meses en un sistema político tan dinámico como el de Estados Unidos equivalen a toda una eternidad. Pero este año, tres meses es la recta final de la que pasa por ser la campaña presidencial más larga en la era moderna de la política de Estados Unidos. Hasta que los ciudadanos puedan el 4 de noviembre pronunciarse sobre el sucesor del presidente Bush, quedan por delante grandes batallas, enormes dilemas, decisiones relevantes y múltiples debates.

Con un calendario de campaña desbaratado por la enorme distracción mediática de los Juegos Olímpicos, el arranque de los últimos cien días se dejó notar por el tono más agresivo en la propaganda electoral del republicano McCain, con múltiples anuncios de televisión apuntando a la línea de flotación de su rival demócrata, con reproches de elitismo mesiánico e inexperiencia.

Al mismo tiempo, las últimas encuestas indican problemas en la inicial ventaja de Obama, sobre todo en una serie de estados decisivos dentro de la compleja matemática electoral requerida para sentarse en el despacho oval. Es la recta finalde la que pasa por ser la campaña presidencial más larga en la era moderna de la política de EE.UU. Con excepción de unos días de descanso en agosto, Barack Obama y John McCain tienen delante los siguientes retos:   

  • Vicepresidentes: una de las grandes decisiones pendientes para ambas campañas es elegir «número dos». Las listas de posibles opciones se están cerrando y los preseleccionados han empezado a ser entrevistados e investigados a fondo. La duda compartida parece ser si es mejor un anuncio antes o después de las Olimpíadas, aunque Obama por si acaso invirtió 5 millones de dólares en anuncios durante las retransmisiones de la NBC.   

  • Convenciones: la formalización de las candidaturas presidenciales tendrá lugar durante las convenciones nacionales de ambos partidos. Eventos que en el pasado no tenían un final conocido de antemano, pero que en la era moderna se convirtieron en previsibles escaparates televisivos. Los demócratas se reunirán entre el 25 y el 28 de agosto en el Pepsi Center, de Denver, Colorado. Aunque el último día, Obama quiere cerrar el cónclave demócrata con un masivo mitin en el estadio Invesco Field, con un aforo de más 76.000 plazas. Mientras que los republicanos se congregarán del 1 al 4 de setiembre en el Xcel Energy Center, de Saint Paul, Minnesota.   

  • Irak: a mediados de setiembre, los últimos refuerzos enviados a Irak por la administración Bush volverán a casa. En ese momento comenzará una pausa «reflexiva» de 45 días antes de considerar reducciones adicionales en el contingente restante de 140.000 soldados. Ante las mejoras obtenidas en seguridad, la Casa Blanca se declaró abierta a nuevas retiradas, recortando los destinos actuales de 15 a 12 meses. Todas las encuestas indican que en esa cuestión bélica, Barack Obama tiene toda la ventaja. Pero Mc-Cain puede argumentar que el éxito en Irak se logró gracias a la política de refuerzos y perseveranciaque él ha defendó.   

  • Los debates: resultan impensables unas elecciones sin debates televisados, a cargo de una comisión independiente formada en 1987. Además de las decenas de foros entre los aspirantes de cada partido durante las primarias, el calendario de este año contempla tres debates sucesivos: 26 de setiembre (Universidad de Mississippi, Oxford), 7 de octubre (Universidad Belmont, Nashville) y 15 de octubre (Universidad Hofstra, Hampstead). 

    Además de un cara a cara adicional entre los candidatos a vicepresidente el 2 de octubre (Universidad Washington, Saint Louis). Por primera vez desde su inicio en 1960, estos debates no incluirán un presidente o vicepresidente.   

  • La sorpresa de octubre: aunque los estrategas políticos intentan coreografiar hasta el más mínimo detalle de una campaña presidencial, en EE.UU. existe siempre la sospecha de que octubre es un mes especialmente propicio para sorpresas desagradables con impacto en los resultados finales. Este año la lista de posibles sorpresas incluye un gran ataque terrorista, una operación militar contra Irán o acontecimientos no previstos en Irak o Afganistán. Sin olvidar la aparición de trapos sucios de última hora.   

  • La economía: el 30 de octubre, el jueves antes de las elecciones, el Departamento de Comercio hará públicas sus cifras sobre el crecimiento del PBI de Estados Unidos. Con posibilidad de contrarrestar el pesimismo existente o reforzarlo. Tradicionalmente, la ansiedad económica ha perjudicado electoralmente al partido político que ocupa la Casa Blanca.   

  • El 4 de noviembre: realmente no es una sola elección, sino 50 consultas para elegir a los miembros del llamado Colegio Electoral. Institución con 538 electores repartidos por los estados con una fórmula ponderada que ofrece cierta ventaja a jurisdicciones con mínima población. La cifra mágica que abre las puertas de la Casa Blanca es una mayoría de 270 votos en el Colegio Electoral.
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