EEUU y China acuerdan resolver el "problema nuclear coreano"
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John Kerry con Li Keqiang, durante la reunión en Pekín.
Kerry ya había insistido sobre lo urgente de la situación al ser recibido por el presidente Xi Jinping.
"Señor presidente, se trata claramente de un momento crítico con algunas cuestiones que constituyen grandes desafíos", dijo Kerry. "Cuestiones relativas a la Península Coreana, el desafío de Irán y las armas nucleares, Siria y Medio Oriente, y las economías en el mundo que necesitan ser reactivadas", agregó.
Estados Unidos y Corea del Sur, así como Japón, que fue directamente amenazado el viernes por Pyongyang con un ataque nuclear, intentan disuadir a Corea del Norte de llevar a cabo un ensayo de uno o varios misiles de corto y mediano alcance que atizarían aún más la tensión en la península coreana.
En un año Pyongyang disparó dos misiles (uno de ellos, el de diciembre, fue exitoso) considerados por las potencias occidentales como ensayos de misiles balísticos encubiertos, y procedió a un ensayo nuclear (el 12 de febrero), lo que le valió un nuevo tren de sanciones en la ONU que provocaron las amenazas belicistas norcoreanas.
Corea del Norte, que ignoró las advertencias de su vecino y aliado chino, desplegó en su costa oriental dos misiles Musudan, con un alcance teórico de 4.000 km, lo que supone que podría atacar objetivos en todo el territorio japonés, surcoreano e incluso en la isla de Guam, en el Pacífico, donde Estados Unidos tiene bases navales y aéreas.
El eventual disparo de un misil podría producirse alrededor del 15 de abril, día en que se celebra el aniversario del nacimiento del fundador de la dinastía comunista, Kim Il-Sung, estiman los expertos.
Estados Unidos considera que China, único aliado de peso y garante económico de Corea del Norte, puede y debe usar su influencia para doblegar a Pyongyang antes de que cometa lo irreparable.
"China tiene un enorme potencial para destacarse en este tema y espero que en ocasión de nuestras reuniones podamos entendernos sobre las formas para desactivar las tensiones", declaró John Kerry en un comunicado conjunto con la presidenta surcoreana, Park Geun-Hye, difundido antes de partir de Seúl.
Sin designar explícitamente a Corea del Norte, el presidente chino Xi advirtió la semana pasada a Pyongyang de que no "precipite (la península coreana) en el caos".
Sin dejar de lado la firmeza de Washington frente a las amenazas, Kerry dio en paralelo el apoyo estadounidense a la mano tendida por Seúl a Pyongyang. La presidenta Park, que militó en la derecha conservadora, tradicionalmente hostil al régimen comunista, declaró el viernes que Corea del Sur está dispuesto a "escuchar lo que Corea del Norte tiene que decir".
Para apaciguar la situación, Estados Unidos anuló la semana pasada el disparo de ensayo de un misil balístico intercontinental desde California (oeste), el Minuteman 3. Con el mismo espíritu Kerry desistió de visitar en Corea del Sur la localidad fronteriza de Panmunjom, donde se firmó el armisticio que puso fin a la Guerra de Corea (1950-1953).
Luego de China, Kerry viajará a Japón, amenazado el viernes por la noche por el régimen norcoreano con "llamas nucleares" después de que Tokio ordenara el despliegue de baterías antimisiles y dispusiera que se derribe todo misil norcoreano que amenace el territorio nipón.
Kerry dijo esperar que China, Japón y Estados Unidos alcancen "la unidad" necesaria para proponer "soluciones".




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