13 de junio 2011 - 00:02

Ejército sirio continúa con la represión en ciudades rebeldes

Tropas sirias que "limpiaron" una ciudad rebelde con una vasta ofensiva detuvieron hoy a cientos de personas en localidades cercanas de esa región fronteriza, mientras que cientos de sirios más huyeron hacia la vecina Turquía en busca de protección y albergue en campamentos de refugiados.

Apoyados por tanques, soldados que participaron en la ofensiva de ayer en Jisr al-Shugour se dirigieron hacia el sudeste en dirección a una segunda ciudad, Maarat al Numaan, y en su camino arrestaron a cientos de hombres de entre 18 y 40 años, informaron medios internacionales, que citaron a testigos y activistas.

El ataque a la norteña Jisr al-Shogour, a 20 kilómetros de la frontera con Turquía, llegó luego de un asedio de tres días y fue la mayor operación militar en Siria desde el inicio de una revuelta popular de ya tres meses en reclamo de la renuncia del presidente Bashar Al Asad.

Turquía, cuyo primer ministro acusó al gobierno de Asad de "barbarie" aunque prometió mediar ante el mandatario para superar el conflicto, dijo que ya son 7.000 los sirios que se refugiaron en suelo turco en los últimos días por la ofensiva en torno a Jisr al-Shugour, incluyendo 2.000 llegados anoche tras el ataque.

Activistas y lugareños dijeron que miles de sirios más están viviendo a la intemperie en colinas cercanas a la frontera, listas para tomar sus enseres y escapar hacia el límite si las tropas sirias avanzan sobre ellos, informó la cadena de noticias CNN.

El Ejército ya envió tanques y tropas a otras localidades para sofocar las protestas contra Assad, pero la ofensiva en la provincia de Idlib, donde queda Jisr al-Shugour, marcó una abrupta escalada en el levantamiento sólo por su escala y poder de fuego: unos 30.000 soldados, unos 60 tanques y decenas de blindados.

Organizaciones de derechos humanos sirias afirman que más de 1.400 personas murieron por la represión de la revuelta contra Asad, que comenzó en marzo a inspiración de levantamientos populares en otros países árabes con poco lugar para el disenso.

El gobierno, que dice que todo es un complot fogoneado desde el exterior para desestabiliziar a Siria, instrumentado por bandas armadas de fanáticos religiosos, afirma que más de 500 miembros de fuerzas de seguridad fueron asesinados durante el levantamiento, incluyendo 120 hace unos 10 días en Jisr al-Shogour.

Opositores y testigos desmienten esta versión oficial y dicen que los 120 policías o soldados fueron ejecutados por sus camaradas o murieron en combate con ellos tras amotinarse por su rechazo a cumplir órdenes de disparar contra civiles desarmados como parte de la represión de la disidencia en Jisr al-Shugour.

Los Comités de Coordinación Local, un grupo que documenta las protestas, dijo hoy que francotiradores del gobierno mataron al menos a 10 personas ayer en la localidad de Ariha, cercana a Jisr al-Shogour, pero la organización dijo que desconocía el número de eventuales víctimas o arrestos en esa última ciudad.

La agencia de noticias estatal siria SANA informó hoy que un soldado y dos miembros de "bandas armadas" murieron y otros cuatro soldados recibieron heridas en el ataque Jisr al-Shugour.

La agencia agregó que las tropas del gobierno "restablecieron la tranquilidad y el orden" en Jisr al Shoguor, limpiaron el lugar de bandas terroristas armadas que aterrorizaban a los habitantes de la zona, atacaban la propiedad pública y privada y llevaron el caos a la ciudad".

El gobierno estadounidense reiteró hoy su condena a la represión en Siria.
"Entendemos que el gobierno sirio está instruyendo a sus fuerzas de seguridad a usar tanques y helicópteros contra el pueblo sirio", dijo el vocero del Departamento de Estado norteamericano, Mark Toner, en Washington.

"Lo que continúa ocurriendo es absolutamente repugnante, y condenamos estos actos barbáricos en los términos más fuertes posibles", agregó Toner.

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