El disidente cubano Guillermo Fariñas fue dado de alta luego de huelga de hambre
-
Petro negó los dichos de Noboa y rechazó cualquier vínculo con el narco ecuatoriano Fito
-
Australia y Japón firmaron contratos por u$s7.000 millones para la construcción de fragatas de guerra
Guillermo Fariñas será dado hoy de alta del hospital luego de haber abandonado el 8 de julio la huelga de hambre
"Al despedirnos, los médicos me pidieron encarecidamente que cuidara de mi salud, que hiciera todo el tratamiento, y estamos hablando de médicos que son militantes del Partido (Comunista de Cuba). Me dijeron que yo era una persona muy extraordinaria, que era capaz de dar la vida por otras personas, y que no debía morir. Hablaron conmigo de una manera muy bonita", dijo.
El disidente explicó que seguirá siendo tratado por un angiólogo del hospital por la trombosis que sufre en la yugular izquierda y que constituye un peligro potencial de muerte, si bien, según Fariñas, va mejorando.
"El especialista dice que hay que poner tratamiento por lo menos de un año y medio, y que si no mejora habría que hacer una angioplastia, hacer una operación y cambiar la vena", añadió, considerando no obstante que su huelga de hambre y sed "valió la pena" pese a los problemas para su salud.
"Han ganado todos los cubanos. Los que gobiernan, porque aprendieron a flexibilizar y a negociar con la parte del pueblo que se les opone abiertamente, sin permitir otra muerte más. Y los que somos gobernados, porque aprendimos que, sin necesidad de ejercer la violencia, cuando se va hasta el final como Orlando Zapata con una causa justa, se pueden obtener resultados", dijo.
"Creo que ambas partes salimos ganando en esto, porque sobre todo pensamos en el futuro de Cuba", estimó, mostrándose al mismo tiempo insatisfecho porque los primeros 20 presos excarcelados en las últimas semanas hayan sido trasladados de la prisión a España y no se hayan quedado en la isla.
"No nos gustó la manera en que salieron, aunque comprendemos que en una negociación, y más que se está jugando la vida de muchos hermanos que están muy enfermos, uno tampoco puede comenzar a pedir muchas peras al olmo", afirmó.
Fariñas ya llevó a cabo en el pasado otras 23 huelgas de hambre, la última de ellas en 2006 durante seis meses para exigir acceso libre a Internet para todos los cubanos, algo que sigue sin cumplirse y que las autoridades de la isla atribuyen a las limitaciones técnicas a causa del embargo estadounidense.




Dejá tu comentario