El Estado Islámico se atribuyó un brutal ataque al aeropuerto de Kabul: 73 muertos (13 de EE.UU.)

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Hay al menos 60 civiles locales entre las víctimas y 160 heridos. Tormenta política para Biden, que ratificó la retirada y prometió castigar a los responsables. El golpe buscó entorpecer el éxodo de miles familias que buscan evitar la represión talibán. Ese grupo deploró el doble atentado suicida.

Kabul - Dos terroristas suicidas con explosivos y hombres armados con fusiles atacaron ayer a una multitud en la entrada del aeropuerto de Kabul, donde –de acuerdo con estimaciones parciales al cierre de esta edición– provocaron la muerte de al menos 73 personas y heridas a 155. En el hecho, asumido por el Estado Islámico a través de Telegram (ver página 19) y que agravó el caos en el tramo final del enorme puente aéreo que atrajo decenas de miles de personas que quieren salir de Afganistán tras la toma del país por los talibanes, también murieron doce soldados estadounidenses.

“Podemos confirmar que varios militares estadounidenses murieron en el complejo ataque contra el aeropuerto de Kabul”, dijo el portavoz del Pentágono, John Kirby, quien añadió que “varios otros están siendo tratados por heridas”. Más tarde se confirmó que los efectivos norteamericanos fallecidos eran 13 y los heridos, 18.

Asimismo, al menos 60 civiles afganos murieron y más de 140 resultaron heridos.

El golpe es el peor desde agosto de 2011, denunció la oposición republicana en el Congreso de Estados Unidos, que puso la mira en el modo abrupto en el que el presidente, Joe Biden, condujo la retirada, que debería completarse antes del 31 de este mes.

En medio de una tormenta política que lo encuentra acorralada como nunca desde que llegó a la Casa Blanca en enero, el demócrata dijo ayer que “este es un día duro”, provocado por el “ataque vicioso” del Estado Islámico afgano.

“Los Estados Unidos no serán intimidados”, señaló, a la vez que prometió a los responsables que “no olvidaremnos, no perdonaremos, los cazaremos y les haremos pagar”.

“Les responderemos con fuerza y precisión en el momento y en el lugar que elijamos”, añadió.

El mandatario demócrata homenajeó a los “héroes” que “dieron su vida en servicio a los Estados Unidos y a la libertad” y “salvar las vidas de otros”. Los definió como “la espina dorsal de Estados Unidos, lo mejor que el país tiene para ofrecer”.

Antes de responder preguntas de los periodistas realizó en cámara un minuto de silencio.

“No siento que haya sido un error haber confiado a los talibanes la seguridad (externa) del aeropuerto”, repondió a una pregunta. “No hubo colusión” entre ellos y el EI, estimó.

Asimismo, rechazó las críticas de Donald Trump al modo en que está conduciendo la retirada y recordó que fue aquel quien había acordado en primer lugar ese paso con los talibanes.

El atentado no lo hará cambiar de idea respecto de la necesidad de que las tropas salgan de Afganistán a fin de mes. “Vamos a completar esta misión, continuaremos con la evacuación de los estadounidenses y aliados afganos sin dejarnos intimidar por los terrorisas”.

Los ataques se produjeron horas después de que varios países occidentales advirtieran sobre atentados inminentes en el aeropuerto internacional de la capital afgana por parte del grupo yihadista Estado Islámico (EI), que en Afganistán se ha nutrido de extalibanes con una visión del islam aun más extremista.

El autodenominado Estado Islámico-Khorasan (EI-K), filial local de ese movimiento, se atribuyó el atentado.

Los talibanes, que controlan las afueras del aeropuerto, repudiaron el atentado y deslindaron responsabilidades al recordar que “tuvieron lugar en una zona donde la seguridad está en manos de las fuerzas estadounidenses”, según recordó el vocero del grupo, Zabihulá Mujahid.

La cadena de noticias afgana TOLO, citando a testigos, dijo que el estallido de los dos bombres bomba se produjo en el acceso al aeropuerto y en medio de la multitud. Asimismo, un exmilitar británico que presenció el ataque desde un auto en el que llegaba al aeropuerto de Kabul dijo que vio a uno de los agresores armado con un fusil AK-47.

Los ataques son los primeros de su tipo contra civiles afganos y ciudadanos extranjeros desde que los talibanes reconquistaron el poder en Afganistán al tomar Kabul el 15 de agosto pasado, coronando una ofensiva lanzada en mayo en coincidencia con el inicio de la retirada de EE.UU.tras 20 años de guerra.

En la última semana, el aeropuerto de Kabul fue escenario de algunas de las imágenes más dramáticas del fin de la guerra más larga de Estados Unidos.

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