El FBI negocia con piratas la liberación de capitán estadounidense
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El barco fue secuestrado a 240 millas náuticas al sudeste de la localidad somalí de Eyl.
Las autoridades creen que los piratas tratan de alcanzar ahora una embarcación de mayor tamaño que suelen utilizar para remolcar las lanchas durante las incursiones de asalto a los barcos mercantes que transitan por la región.
Sin embargo, la situación de los piratas es algo incierta ya que, según dijo la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, se han quedado "aparentemente" sin combustible.
La Marina ha pedido la ayuda de un equipo especializado en la negociación de rehenes del FBI que, según un portavoz de esa agencia, está "centrado plenamente en esa tarea".
El miércoles cuatro piratas atacaron al "Maersk Alabama" cuando se dirigía al puerto de Mombasa con un cargamento de 232 contenedores de comida del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU para Somalia y Uganda.
El barco se encontraba a 450 kilómetros de la ciudad somalí de Eyl, una distancia que suele considerarse segura, aunque las autoridades alertaron el martes de que los piratas habían aumentado su perímetro de acción.
La tripulación consiguió reducir a uno de los cuatro piratas e intentó negociar con comida para que liberaran al capitán.
Los piratas somalíes han convertido los secuestros de barcos internacionales en las costas del Índico en un lucrativo negocio, que el año pasado les reportó unos beneficios de entre 50 y 150 millones de dólares, según dijo a CNN el ex capitán Kaj Larsen.


