El G-8 desembolsará u$s 40.000 millones para impulsar democracia en países árabes
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Nicolás Sarkozy.
En la declaración final de la Cumbre bajo presidencia francesa, los líderes del G-8 indicaron que están "horrorizados por las muertes de muchos manifestantes pacíficos como resultado de las repetidas y graves violaciones a los derechos humanos en Siria".
"Instamos a las autoridades sirias a cesar inmediatamente el uso de la fuerza y la intimidación contra el pueblo sirio y a responder a sus legítimas demandas", afirma el texto aprobado por los jefes de Estado y de Gobierno de Estados Unidos, Francia, Alemania, Gran Bretaña, Canadá, Italia, Japón y Rusia.
Más de dos meses después del inicio de las protestas contra el gobierno del presidente sirio Bashar Al Asad, la represión dejó más de 1.000 muertos -tres más el viernes en el sur del país- y al menos 10.000 detenidos, según organizaciones de derechos humanos.
"Si las autoridades sirias no tienen en cuenta este llamamiento, estudiaremos otras medidas", afirma la declaración final que baja el tono de un borrador previo que mencionaba el recurso a una "acción en el Consejo de Seguridad de la ONU".
La situación en Siria es "dramáticamente diferente" a la de Libia, dijo a la prensa el viceministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Ryabkov.
Por otra parte, Argelia, Egipto, Etiopía, Nigeria, Senegal, Sudáfrica, así como Costa de Marfil, Guinea y Níger estaban invitados a la última jornada del G-8 para hablar de seguridad y paz en la región.
Del desarrollo en África hablarán todos durante un almuerzo en la Villa Le Cercle, un elegante salón de banquetes de Deauville, donde ONGs denunciaron el incumplimiento de las promesas de ayuda de u$s 50.000 millones hechas por el G-8 en 2005.
ONE, la ONG del cantante irlandés Bono lamentó "la falta de anuncios concretos en favor del desarrollo" y dijo que el texto final "es una declaración de buenas intenciones".
La primera dama de Francia, Carla Bruni, cuyo embarazo dejó de ser un secreto, recibió a las esposas de varios dirigentes para almorzar y hablar de la protección de las madres y los niños con Sida que en 2008 costó la vida a 1,5 millones de personas en el Africa subsahariana.
Estados Unidos ejercerá en 2013 la presidencia del G-8 que hasta fin de año seguirá ocupando Francia, que en noviembre recibirá en Cannes al G20 en pleno.



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