Seis potencias mundiales dijeron que invitarán a Irán a las negociaciones para buscar una solución diplomática a la disputa sobre su programa nuclear y, en un gran cambio con respecto al pasado, anunciaron que Estados Unidos se sumaría a las futuras conversaciones.
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Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Alemania y Gran Bretaña dijeron en un comunicado que solicitarían al jefe de política exterior de la Unión Europea, Javier Solana, que invite a Irán a una reunión "para que juntos podamos encontrar una solución diplomática para este asunto crucial".
El comunicado dijo que otros miembros del grupo, conocido como el E3+3, dieron la bienvenida a la nueva dirección de la política estadounidense y a la decisión de Washington de "participar plenamente en el proceso E3+3 y en cualquier reunión futura con representantes de la República Islámica de Irán".
La decisión de Estados Unidos de sumarse a las negociaciones directas con Irán marca un importante cambio de política, que refleja el intento del presidente Barack Obama de dar un "nuevo comienzo" a las relaciones con Teherán.
El prominente diplomático estadounidense Williams Burns participó en las últimas negociaciones nucleares con Irán en Ginebra en julio pasado, pero la entonces secretaria de Estado Condoleezza Rice dijo que su asistencia fue algo que "no se volvería a repetir".
La política elegida por Estados Unidos fue no hablar directamente a Irán sobre su programa nuclear hasta que no cediera el trabajo de enriquecimiento de uranio que Occidente sospecha tiene como objetivo la fabricación de una bomba atómica.
Irán, el cuarto exportador mundial de petróleo, afirma que su programa nuclear sólo busca generar electricidad.
"Instamos fuertemente a Irán a que aproveche esta oportunidad para comprometerse seriamente con todos nosotros en un espíritu de respeto mutuo", dijeron las seis potencias después de una reunión de diplomáticos en Londres.
La apertura de las seis potencias se produjo horas antes de que Irán celebre su Día Nacional Nuclear, donde analistas prevén que el presidente Mahmoud Ahmadinejad anunciará que Teherán llegó a dominar la etapa final de la producción nuclear.
Las potencias dijeron que estaban decididas a resolver las inquietudes por el programa nuclear de Irán a través de la "diplomacia directa", en línea con un paquete de incentivos financieros y diplomáticos que ofrecieron el año pasado para intentar convencer a Teherán de que abandonara el enriquecimiento de uranio.
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