Ciudad del Vaticano (ANSA) - Benedicto XVI consignó a unos 20 mil jóvenes, docentes, padres, y sacerdotes, reunidos en plaza San Pedro, su carta a la diócesis de Roma sobre la "grande emergencia educativa" en la que afirmó que "educar no es nunca fácil y parece más difícil" frente a "demasiadas incertidumbres, dudas e imágenes distorsionadas por los medios".
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La carta a la diócesis de Roma fue redactada y publicada el pasado 23 de enero.
El Papa fue recibido por el cardenal vicario Camillo Ruini y una imprevista multitud que obligó a los organizadores del evento a trasladar el encuentro -programado inicialmente en el aula Pablo VI- a la explanada frente a la Basílica vaticana.
Joseph Ratzinger, a bordo del papamóvil, atravesó la platea al aire libre y llegó al palco, donde fue saludado por el cardenal Ruini, por discursos de una familia romana, de un rector de colegio, de un párroco y de un docente universitario.
"Muchos padres y docentes se ven tentados de renunciar a su propia tarea, y no logran ni siquiera comprender cual es la obra que se les ha confiado", dijo el Papa, al retomar los argumentos de su carta.
"Demasiadas incertidumbres y demasiadas dudas circulan en nuestra sociedad y en nuestra cultura, demasiadas imágenes distorsionadas" aparecen en los "medios de información social".
"Se hace difícil proponer a las nuevas generaciones algo válido y seguro, reglas de conducta y objetivos por los cuales vale la pena emplear la propia vida", subrayó.
"Estamos aquí hoy también y sobre todo porque nos sentimos apoyados por una grande esperanza y por una fuerte confianza: la certeza que Dios en Jesús dio a la familia humana, vale también para nuestros muchachos y jóvenes, vale para los niños, que hoy se asoman a la vida".
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