El PT amenaza a Lula con no votarle impuesto clave
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Sostener a su aliado Renan Calheiros como jefe del Senado
es cada vez más gravoso para Lula da Silva: ahora sus propios
legisladores podrían complicar la aprobación de la prórroga
de un impuesto fundamental para las arcas públicas.
«No me gustaría tener que usar esos impuestos porque son peores» que el que impulsa el gobierno, señaló. Además, recordó que, sin esos fondos, el gobierno tendrá que recortar inversiones contempladas dentro del Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), su apuesta más ambiciosa, que establece inversiones por 235.000 millones de dólares en infraestructura hasta 2010.
La presidenta del bloque de senadores del PT, Ideli Salvatti, una ex aliada de Calheiros, coincidió con Mantega en que el «impuesto al cheque» es crucial para las cuentas del gobierno, pero reconoció que la permanencia de Calheiros en su cargo dificulta las negociaciones con los partidos de oposición.
En tanto, la Cámara de Diputados aprobó, con 333 votos a favor, 113 en contra y dos abstenciones, la prórroga del impuesto, que propone renovarlo con una alícuota de 0,38% hasta el 2011.
Lula da Silva dijo recientemente, al hacer un llamamiento al Congreso para que renueve la vigencia de la CPMF, que nadie podría gobernar Brasil sin los recursos que provee el tributo, cruciales para financiar el elevado gasto social del gobierno.
Al tratarse de una votación de una enmienda constitucional, la aprobación de la CPMF exige dos votaciones en cada cámara del Congreso con mayoría calificada de tres quintos.
Si el Senado rechaza el proyecto, la CPMF caducaría a fin de año. Sin embargo, sus recursos fueron incluidos en el cálculo de ingresos del proyecto de ley de Presupuesto para 2008.
Calheiros fue absuelto el mes pasado en una votación del Senado que escandalizó al país, ante acusaciones de que algunos de sus gastos personales -entre ellos para mantener a su amante y a su hija extramatrimonial- fueron pagados por una firma constructora.
Pero aún enfrenta otras acusaciones, incluyendo la de haber favorecido a otras compañías y la de haber espiado con fines extorsivos a los senadores que debían votar sobre su destitución, cargos que ha desmentido enfáticamente.




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