El último rival republicano de Romney suspendió su campaña
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Ron Paul.
El candidato también tendría la posibilidad de presentarse como independiente, pero esto podría perjudicar la carrera política de su hijo, el senador Rand Paul. "Hay razones para evitar enfrentarse a la clase dirigente del partido manteniendo una campaña activa", indicó Fowler.
La investidura de Mitt Romney como candidato republicano a la Casa Blanca ya se consideraba como hecha desde la retirada el 10 de abril de su rival más serio, el ultraconservador Rick Santorum.
Paul, partidario del aislacionismo estadounidense, había ganado adeptos entre jóvenes votantes, pero eso no se repercutió en resultados electorales decisivos durante las primarias. El representante de Texas (sur) no triunfó en ningún estado.
Ginecólogo y electo en la Cámara de Representantes desde 1997, Paul está en guerra contra la omnipresencia -según él- del Estado federal. Aboga entre otros por la eliminación de la Reserva Federal, el banco central del país, para ahorrar fondos públicos.
Con este programa, Paul es a menudo visto como el "padrino intelectual" del "Tea party", el movimiento opositor a los impuestos surgido en 2009, luego de la elección de Obama.
Opuesto a toda forma de intervención militar en el exterior, en 2002 votó contra la guerra en Irak.
Y aunque se haya mantenido discreto sobre el tema en esta campaña, Paul se había declarado a favor de la legalización de algunas drogas en el pasado.
También promueve el fin de la guerra contra los cárteles de las drogas, comparando la situación a la generada por la prohibición del alcohol en los años 1920.
Fue duramente criticado durante la campaña por haber afirmado que "Irán no posee bomba" nuclear y que Washington no tendría que responder a las provocaciones de Teherán.
Once estados del país aún tienen que pronunciarse hasta el 26 de junio en las primarias republicanas. Mitt Romney cosechó hasta ahora 949 delegados de los 1.144 necesarios para ganarse la investidura.



