27 de octubre 2026 - 09:38

Elecciones en Israel: cuándo se conocerán los resultados y cómo se definirá el próximo gobierno

La falta de mayorías claras obliga a negociar alianzas para formar gobierno y abre la posibilidad de repetir los comicios en los próximos meses.

Las elecciones parlamentarias de Israel definen la composición de la Knéset, pero la formación del próximo Gobierno depende de las alianzas entre partidos.

Las elecciones parlamentarias de Israel definen la composición de la Knéset, pero la formación del próximo Gobierno depende de las alianzas entre partidos.

A diferencia de otros sistemas electorales, los ciudadanos israelíes votan por partidos y no directamente por un candidato a jefe de Gobierno. Por eso, el resultado de las urnas es apenas el primer paso de un proceso en el que las alianzas entre distintas fuerzas políticas resultan determinantes. Si ningún dirigente logra reunir una mayoría parlamentaria, el país podría volver a las urnas en los próximos meses.

Las encuestas a boca de urna anticiparán el resultado

Los centros de votación cerrarán este martes a las 22, hora local (17:00 en Argentina). Poco después, las tres principales cadenas de televisión israelíes publicarán encuestas a boca de urna con estimaciones sobre la distribución de los escaños entre los partidos que compiten en los comicios.

Estos relevamientos suelen ofrecer una primera aproximación al comportamiento de los votantes, aunque sus proyecciones pueden diferir de los resultados oficiales. El escrutinio definitivo se conocerá durante los días posteriores a la elección y permitirá establecer con mayor precisión la composición de la Knéset, el Parlamento israelí.

Benjamín Netanyahu busca conservar el poder en una contienda en la que las encuestas no anticipan una mayoría parlamentaria clara.

Benjamín Netanyahu busca conservar el poder en una contienda en la que las encuestas no anticipan una mayoría parlamentaria clara.

Sin embargo, incluso con los resultados confirmados, la definición política puede quedar abierta. La cantidad de bancas que obtenga cada partido no determina automáticamente quién asumirá como primer ministro, ya que la clave está en la capacidad de construir una coalición que alcance la mayoría absoluta.

Las negociaciones definirán quién puede formar gobierno

Si se confirma el escenario de paridad que anticipan las encuestas, las próximas semanas estarán marcadas por las negociaciones entre los líderes de los partidos. Netanyahu y Eisenkot deberán buscar aliados que les permitan reunir los apoyos suficientes para alcanzar los 61 escaños.

El presidente israelí, Isaac Herzog, tendrá un papel central en el proceso. Tras reunirse con los representantes de las distintas fuerzas políticas, deberá encargar la formación del Gobierno al candidato que considere con mayores posibilidades de construir una mayoría. Si el dirigente elegido no consigue reunir los apoyos necesarios dentro del plazo máximo de seis semanas, otros candidatos podrán tener la oportunidad de intentarlo.

El sistema otorga una influencia considerable a los partidos pequeños, cuyos escaños pueden inclinar la balanza. Para conseguir su respaldo, los principales bloques suelen negociar cargos ministeriales, partidas presupuestarias y compromisos sobre políticas específicas.

Los partidos árabes pueden ser decisivos

Uno de los escenarios que podría alterar el equilibrio parlamentario es el papel de las formaciones políticas árabes. Aunque tanto Netanyahu como Eisenkot descartaron una alianza directa con esos partidos, su respaldo podría resultar determinante para destrabar la disputa.

Una de las alternativas es que esas fuerzas apoyen desde fuera de la coalición a un eventual Gobierno opositor o que se abstengan durante la votación parlamentaria para facilitar su investidura. Su posición podría convertirse en un factor decisivo si ninguno de los bloques reúne por sí solo una mayoría suficiente.

El voto de los partidos árabes podría resultar decisivo para definir las alianzas y la formación del próximo gobierno de Israel.

El voto de los partidos árabes podría resultar decisivo para definir las alianzas y la formación del próximo gobierno de Israel.

La posibilidad de ese respaldo también constituye un argumento de campaña para Netanyahu, que cuestiona la viabilidad de una coalición encabezada por Eisenkot y sostenida por partidos árabes. En ese contexto, las conversaciones posteriores a la elección podrían resultar tan importantes como el resultado de las urnas.

Qué ocurre si ningún candidato consigue una mayoría

Si las negociaciones fracasan y ningún dirigente logra reunir los apoyos necesarios, Israel deberá convocar nuevas elecciones en los meses siguientes. Hasta entonces, el Gobierno de Netanyahu permanecerá en funciones de manera interina, con limitaciones para impulsar cambios importantes en las políticas públicas, aunque la administración cotidiana del Estado continuará.

La repetición de los comicios tampoco garantiza una solución definitiva. Las elecciones nacionales de noviembre de 2022 fueron las quintas celebradas en un período de tres años y medio, una muestra de las dificultades que enfrenta el sistema político israelí para consolidar mayorías estables.

Por eso, la jornada electoral de este martes puede marcar el inicio de una negociación prolongada. Aunque las encuestas permitan anticipar el reparto de bancas, el futuro del Gobierno dependerá de los acuerdos que los partidos consigan cerrar después de la votación.

Te puede interesar