9 de febrero 2009 - 01:06

En medio de una frágil tregua, Israel vota primer ministro

Se enfrentan la derecha de Netanyahu con la de Livni
Se enfrentan la derecha de Netanyahu con la de Livni
Uno 4,8 millones de israelíes están habilitados para elegir hoy un nuevo gobierno entre el favorito ex primer ministro Benjamin Netanyahu y el gobernante Kadima, de la canciller Tzipi Livni, en unos comicios en los que se prevé un gran crecimiento de sectores ultranacionalistas.

Las elecciones fueron convocadas en forma anticipada en septiembre pasado por el primer ministro Ehud Olmert, tras renunciar al cargo acusado de corrupción durante su paso por la alcaldía de Jerusalén.

El Likud (Consolidación), liderado por el ex primer ministro Netanyahu (1996-99), obtendría un total de 30 bancas en la unicameral Knesset (Parlamento), contra 22 de Kadima, que postula a la canciller Livni, según los últimos difundidos por la prensa israelí. 

Netanyahu prometió durante la campaña que su gobierno "derrocará del poder a Hamas" en la Franja de Gaza, para evitar así el lanzamiento de cohetes contra territorio israelí por parte de milicianos palestinos, informó el diario israelí Haaretz.

Las bancas obtenidas por el Likud no llegan sin embargo a las 65 necesarias para formar gobierno, sobre un total de 120 que conforman la Knesset, pero distintos partidos religiosos anunciaron ya que darán su apoyo al partido de "Bibi" Netanyahu, según el periódico.

Pero es el partido del ultraderechista Avigdor Lieberman, Israel Beytenú (Israel Nuestra Casa) el que aparece como el de mayor crecimiento en los sondeos, donde se aseguró el tercer puesto, y sus militantes no descartan que pueda llegar a igualar a Kadima en el segundo lugar.

El partido de Lieberman recibe el apoyo mayoritario de los casi 1,5 inmingrantes de la ex Unión Soviética (URSS) que llegaron a Israel tras la caída del régimen comunista.

Entre sus principios políticos figura la expulsión de los árabes-israelíes y el endurecimiento del otorgamiento de la residencia a ese sector.

Lieberman ocupó el cargo de ministro de Asuntos Estratégicos del gobierno de Olmert, tras la salida de la coalición gobernante del Shas el año pasado desencantado por la falta de respuesta a sus pedidos de apoyar económicamente a las familias numerosas.

Por su parte, el gobernante Kadima (Adelante) llega a los comicios debilitado por las denuncias contra Olmert, el fracaso de la guerra en el sur del Líbano contra la milicia chiita del Hezbollah en 2006 y la reciente ofensiva en la Franja de Gaza, que provocó la condena de la comunidad internacional.

Kadima fue fundado en 2005 por el ex primer ministro Ariel Sharon -en coma desde 2006 por un accidente cerebro-vascular- por la presión de los "halcones" de su entonces partido, el Likud, que se oponían a su plan de retirada unilateral de la franja de Gaza.

Sharon arrastró a su nuevo partido a numerosos dirigentes del Likud, que quedó seriamente debilitado y ocupó el tercer puesto en los comicios de 2006, donde obtuvo sólo 12 bancas, al igual que partido religioso Shas.

La dirigencia emigrante del Likud, entre los que se encontraban Olmert y Livni, entre otros, veían en el retiro unilateral y la evacuación de los asentamientos judíos una salida al empantanado proceso de paz con los palestinos y el consecuente crecimiento de grupos como Hamas en los territorios ocupados.

Sin embargo, Netanyahu retomó el liderazgo perdido tras la caída de su gobierno en 1999 y llevó nuevamente al partido al primer plano, apoyado en duras críticas al gobierno por las negociaciones con los palestinos y los escándalos de corrupción que salpicaban a Sharon, primero, y a Olmert, después.

Por primera vez en su historia quedaría en cuarto lugar el Partido Laborista, que lidera el ex primer ministro Ehud Barak, quien ocupa actualmente la cartera de Defensa y fue uno de los impulsores junto a Olmert y Livni de la ofensiva en Gaza.

Barak es considerado el soldado más condecorado en la historia de Israel, luego de servir 35 años en el ejército, llegar a la jefatura de la fuerza y participar de una misión secreta en 1973 por la que recibió la máxima distintición al valor.

Sin embargo, la reciente ofensiva "Plomo Fundido" en Gaza no logró para muchos israelíes los objetivos buscados: sólo un líder de Hamas fue abatido y siguen los lanzamientos de cohetes de corto y mediano alcance por parte de milicianos palestinos contra territorio israelí, por lo que su imagen quedó algo desdibujada.

Más atrás aparecen también los partidos religiosos como el Shas, que prometió su apoyo a Netanyahu, Yahadut Hatorah y el Partido Nacional Religioso, que pueden aportar el número de diputados clave para la conformación del nuevo gobierno.

También están las agrupaciones de la izquierda tradicional, como los ex comunistas del Jadash (Nuevo) y el Meretz (Energía), de firmes lineamientos pacifistas y de convivencia con los palestinos.

Finalmente, se ubican dos partidos de árabes-israelíes con representación parlamentaria: Tahal y Balad, que ya anunciaron que no apoyarán un gobierno que pacte con el Lieberman.

Entre los votantes, el 81 por ciento de los censados son judíos y el 14 por ciento árabes (musulmanes, cristianos y drusos), según el Centro de Estadísiticas de Israel.

A los comicios concurren en total 33 partidos o listas.

Los colegios electorales estarán abiertos desde las 7 hora local (las 2 de la Argentina) hasta las 22 (17 de Argentina). Con la excepción de diplomáticos y marineros, los israelíes que viven fuera del país no pueden votar.

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