En su último día en EEUU, Netanyahu obtuvo apoyo de congresistas para frenar planes nucleares de Irán
-
Empeoró el estado de salud del rey Harald de Noruega: está internado por una infección bacteriana
-
EEUU volvió a reclamar el control de Ormuz e Irán redobló su presencia militar en la región
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, junto a la presidente del Congreso, Nancy Pelosi.
Washington.
Mientras que Obama llamó directamente a Israel a respetar la solución de dos Estados prevista en la "hoja de ruta" para resolver el conflicto con los palestinos, así como a detener la construcción de asentamientos judíos, el premier israelí evitó en todo momento un compromiso firme en esta materia que para Washington resulta prioritaria para lograr apoyos frente a Teherán.
De otro lado, Netanyahu no logró imponer la "urgencia" que para su gobierno supone la resolución del conflicto nuclear con Irán y apenas consiguió el compromiso del mandatario norteamericano de que sus intentos de dialogar con Teherán no se prolongarán más allá de finales de año.
Israel, al igual que otros países de la comunidad internacional, acusan al gobierno de Mahmud Ahmadineyad de tratar de conseguir una bomba atómica, extremo que Teherán niega vehementemente, afirmando que sus planes nucleares persiguen fines civiles.



