Enron: revelan documentos que involucran a Bush
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Documentos presentados esta semana ante la Comisión del Mercado de Valores (SEC) confirman que Lay vendió cien millones de dólares en acciones poco después de que una vicepresidenta de Enron le advirtiera sobre el inminente colapso de la empresa, debido a una serie de irregularidades financieras.
Aunque se desconoce el total de sus ganancias, Lay vendió 70 millones de dólares en acciones de vuelta a Enron, entre febrero y octubre de 2001, según las pruebas entregadas a la SEC.
Esos documentos, citados ayer por el diario The New York Times, revelan el doble discurso de Lay en torno a la verdadera situación financiera del gigante energético.
Mientras Lay aseguraba públicamente a sus subordinados, primero el 22 de agosto y después el 26 de septiembre del año pasado, que la empresa se encontraba en "terreno firme", ya había iniciado la venta de sus acciones en Enron.
Enron, hasta hace poco una de las siete principales empresas del país, es objeto de diversas investigaciones federales por parte del Congreso, de la SEC y de los departamentos de Justicia y Trabajo.
En el centro de las investigaciones están el posible tráfico de influencias y las presuntas irregularidades de contabilidad de Enron, en las que infló sus ganancias y minimizó sus deudas, ocultando así su situación financiera.
La quiebra de la comercializadora de servicios y productos energéticos dejó en la ruina a miles de trabajadores, accionistas e inversores y supone el escándalo financiero más grande en la historia de EEUU.
Lay dimitió como presidente de Enron el 23 de enero pasado y durante una comparecencia ante el Congreso esta semana se amparó en la Quinta Enmienda de la Constitución para no incriminarse.
Entre tanto, decenas de documentos divulgados el viernes en Austin (Texas) revelan que, contrariamente a lo que alega la Casa Blanca, Lay mantuvo una estrecha amistad con el presidente Bush, relación que, al parecer, quiso aprovechar para beneficio de Enron.
Pese a que la Casa Blanca ha insistido en que Bush y Lay no eran amigos muy cercanos, los documentos entregados por las autoridades de Texas, tras presiones de los medios de comunicación, sugieren que la amistad de ambos era muy estrecha y sus contactos, extensos.
La Casa Blanca ha reconocido que Enron y algunos de sus ejecutivos de mayor rango, incluyendo a Lay, figuraban entre los principales contribuyentes de las campañas políticas de Bush.
Enron donó 312.000 dólares para las dos campañas de Bush para la gobernación de Texas y más de 100.000 para la presidencial en 2000.
Entre los documentos divulgados figuran unas 350 páginas de correspondencia que ambos mantuvieron cuando Bush era gobernador de Texas, entre enero de 1995 y diciembre de 2000.
En algunas cartas, Lay pedía el respaldo de Bush a un proyecto de ley que hubiese beneficiado a Enron.
Varias cartas trataban directamente la controvertida desregulación de los mercados energéticos, mientras que otras eran de carácter más personal, incluyendo algunas de agradecimiento por obsequios navideños y felicitaciones de cumpleaños, así como
invitaciones a actos sociales y comerciales.
El mandatario estadounidense firmó una ley de desregulación de los mercados energéticos en 1999, pero los documentos entregados a la prensa no revelan una respuesta por escrito de Bush a las peticiones de Lay.
Las cartas y documentos enviadas a Bush también reflejan el interés de Lay en asuntos estatales tan diversos como la educación, alivios fiscales y la reforma del sistema judicial.
Desde que Enron se declaró en bancarrota el pasado 2 de diciembre, la Casa Blanca ha querido distanciarse del escándalo financiero. El mes pasado, el asesor presidencial Karl Rove comentó que la idea de que Bush y Lay eran íntimos amigos "simplemente es absurda".



