Escándalo británico de escuchas implica también a The Times
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Gordon Brown.
Su mujer, Sarah, escribió en su página de Twitter que la información supuestamente robada era estrictamente privada y que será "realmente doloroso" si se prueba que su familia fue víctima del delito.
También la cadena BBC afirmó que e-mails que la filial británica del multimedios de Murdoch entregó el mes pasado a la Justicia muestran evidencia de que News of The World pagó sobornos a policías de la custodia real para obtener un libro con los números de teléfono privado de los miembros de la familia real.
Además, el diario The Guardian afirmó que la policía advirtió al príncipe Carlos de Gales, heredero al trono, y a su mujer, la duquesa Camilla, que las casillas de correo de sus celulares podrían haber sido hackeadas por periodistas de News of The World.
Las acusaciones magnifican las dimensiones del escándalo desatado la semana pasada cuando se supo que News of The World había "hackeado" los celulares de al menos dos chicas asesinadas o de sus padres, y de familiares de las víctimas de los atentados islamistas de Londres del 7 de julio de 2005.
El emblemático tabloide dominical ya era investigado desde 2006, acusado de intervenir teléfonos de personalidades del espectáculo, el deporte, el gobierno y la familia real, pero las acusaciones de la semana pasada tocaron una fibra íntima de los británicos y tuvieron también importantes derivaciones políticas.
Hasta ahora, y por declaraciones de la propia policía, sólo se conocían cinco víctimas de hackeo telefónico entre la familia real o su entorno: los príncipes Harry y William y tres miembros de su personal.
Pero The Guardian dijo hoy haber accedido a registros policiales donde consta que la policía hizo la misma advertencia a 10 miembros -que no se identifican- de la familia real, ocho en 2006, al inicio de las investigaciones, y dos más en 2009.
No quedó claro si el príncipe Carlos y Camilla están entre estos 10, pero en todo caso un vocero del Palacio citado por The Guardian dijo que esos dos casos fueron "recientes".
Enfrentado al escándalo, el australiano Murdoch, de 80 años, cortó por lo sano y cerró News of The World, que ayer salió por última vez con el título de "Adiós y Muchas Gracias".
Apenas llegado a Londres, Murdoch volvió a respaldar ayer a la polémica Rebekah Brooks, directiva de News International, filial británica de su holding News Corporation, y editora de News of The World al momento de las escuchas.
El escándalo tocó también a la puerta del primer ministro británico, el conservador David Cameron, ya que su ex vocero y jefe de comunicaciones, Andy Coulson, fue detenido el viernes acusado de pagar sobornos a policías para obtener primicias cuando era editor de News of The World.
Coulson, quien fue contratado por Cameron el año pasado pero renunció meses después al quedar en la mira de los investigadores del caso del diario, fue liberado el mismo viernes bajo fianza.
Cameron, que pidió investigaciones sobre el proceder de News of The World y todos los demás diarios, trató de despegarse de Coulson, y hoy reiteró que el periodista le afirmó que no sabía nada de su rol en el hackeo de celulares cuando lo contrató.
"Pero si las garantías que me dio no fueran ciertas, estaría increíblemente enojado y decepcionado", agregó, citado por BBC.
La llegada Murdoch a Londres fue interpretada como un intento de ponerse al frente de la gestión de una crisis que amenaza su imperio mediático, sobre todo su estrategia de comprar el resto del paquete accionario de la cadena de TV paga BSkyB, una cuestión que debe ser resuelta por el gobierno británico.
El diputado Ed Miliband, líder del partido Laborista, el principal de la oposición, anunció ayer que el miércoles presentará una moción en el Parlamento para que se paralice la decisión sobre SKyB hasta que se haya concluido la investigación policial de los miles de potenciales casos de escuchas.
Murdoch recibió más malas noticias cuando el ministro de Cultura conservador, Jeremy Hunt, quien había dado su aprobación preliminar a la compra de SKyB, anunció que volverá a pedir la asesoría de las autoridades antimonopolio para ver si es apropiado que News Corp. obtenga la licencia de transmisión que pretende.
Si el organismo de control, Ofcom, vota en contra, Murdoch no podrá obtener la licencia.
La incertidumbre sobre este punto provocó hoy una drástica caída de las acciones de SKyB en la bolsa de Londres.




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