23 de septiembre 2010 - 14:34

Europa estudia restricciones a importaciones desde China

Hasta 7 millones de personas trabajan bajo está modalidad
Hasta 7 millones de personas trabajan bajo está modalidad
La Comisión Europea (CE) estudiará la prohibición de las importaciones a la UE de los bienes producidos en los "campos de reeducación laboral" chinos ("laogai"), anunció el comisario europeo de Política de Vecindad, Stefan Füle.

La existencia de dichos campos "viola varios acuerdos internacionales sobre derechos humanos" y es "incompatible con la ambición de China de convertirse en una nación moderna y desarrollada", dijo Füle en un debate celebrado en la sede del Parlamento Europeo (PE) en Estrasburgo (Francia).

Los eurodiputados de diversas familias políticas que intervinieron en el debate respaldaron esta declaración, pero reclamaron al Ejecutivo comunitario "más determinación", "más contundencia" y "más valentía" para evitar que los productos "manchados de sangre" se vendan en el mercado europeo.

En concreto, propusieron que la UE "tome ejemplo" de Estados Unidos, que veta la entrada a su mercado de los bienes fabricados en los "laogai" chinos.

Estos campos de trabajo forman parte de un sistema de detención administrativa en el que los sospechosos de delitos menores son privados de libertad durante largos periodos de tiempo, sin necesidad de ser sometidos a un juicio.

El eurodiputado conservador polaco Henryk Migalski comparó estos centros con los "gulag" soviéticos y los campos de concentración nazis, mientras que el liberal italiano Fiorello Provera destacó que los "laogai" suponen "una parte importante del crecimiento económico chino" de los últimos años.

Actualmente, en China hay entre 5 y 7 millones de personas recluidos en unos 1.700 "campos de reeducación", y estos centros están ligados a más de 300 empresas comerciales, según datos citados por los eurodiputados.

Los prisioneros, detenidos por motivos políticos o religiosos, forman parte de muchas de las minorías étnicas de China, y viven en "condiciones intolerables" que incluyen maltratos, "trabajos forzados durante 24 horas" y malnutrición, denunciaron los europarlamentarios.

El comisario europeo, por su parte, admitió la "dificultad de saber el origen" de los productos chinos exportados y señaló que la UE "no tiene los instrumentos necesarios" para ello.

Por ello, "tomó nota" de las propuestas de los eurodiputados y anunció que "analizará la normativa estadounidense para ver su eficacia y su viabilidad" de cara a su posible aplicación en la UE.

Füle destacó la necesidad de "encontrar una forma eficaz" de evitar la entrada en la UE de dichos bienes, y añadió que "el diálogo con China es la mejor forma de aproximarnos a una solución".

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