La Paz (EFE) - El presidente boliviano, Evo Morales, cerró su campaña para obtener el Nobel de La Paz con una petición a la guerrilla colombiana para que deje las armas y aclarando que comparte los ideales del Che Guevara, pero no sus métodos violentos.
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Morales repite que no busca el premio, pero su gobierno, sus embajadas y los medios informativos oficiales desarrollan una intensa campaña para recoger apoyos, sobre todo en vísperas de que el Comité Noruego del Nobel anuncie mañana el ganador.
El mandatario dio el martes una rueda de prensa en la que dominaron lemas pacifistas, pidió a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que dejen las armas e insistió en que no comparte los métodos del Che.
El lunes había presidido los actos por el 40º aniversario de la muerte del guerrillero argentino en Bolivia, y se proclamó su seguidor, pero aclaró entonces y repitió el martes que ahora «no es tiempo de lucha armada».
«Estamos en una época de conciencia y de transformaciones pacíficas y democráticas», porque «no son tiempos de levantar las armas contra el imperio», dijo el mandatario, cuyo homenaje a Guevara le valió fuertes reproches de oficiales en actividad y retirados de las FF.AA.
Morales insiste en que no busca el galardón y el 2 de setiembre, tras recibir a su homólogo iraní, Mahmud Ahmadinejad, afirmó que esa visita prueba que no está tras el Nobel.
La candidatura del líder aimara fue presentada por el Nobel de la Paz de 1980, el argentino Adolfo Pérez Esquivel, y ha recibido respaldo de grupos indigenistas, organizaciones sindicales, partidos de izquierda y personajes de varios países.
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