Evo Morales se niega a pedir perdón por la violencia

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El presidente de Bolivia, Evo Morales, se ratificó en que no pedirá el perdón que exige la oposición por la reciente violencia, e insistió en culpar por ésta a "la oligarquía", en una entrevista que publica en un diario limeño.

"No hay por qué pedir perdón. Quienes movilizaron a una parte del pueblo con el apoyo de (el departamento de) Santa Cruz y atacaron a la Asamblea Constituyente son quienes tienen que pedir perdón. Son los prefectos (mandatarios seccionales) quienes se movilizan con grupos de delincuentes preparados para atentar contra el Estado", dijo Morales.

"Lo que había antes en Bolivia eran los ricos en el poder y los pobres luchando contra esas políticas de desigualdad. Y ahora, que desde el gobierno buscamos reivindicar los derechos del pueblo, la oligarquía se organiza para no permitir la igualdad social, esta forma de democratización de la economía y de acortar diferencias", añadió el mandatario al comentar lo que ocurre en su país.

"Siempre respetaremos la propiedad privada. En la nueva Constitución se está planeando una economía comunal, en la que están las asociaciones, cooperativas, empresas colectivas y comunales. Es diferente de tantas que ha habido", comentó Morales.

Respecto a las movilizaciones que acompañaron la aprobación de la Carta en Sucre y que, según la oposición, tenían como objetivo impedir el ingreso de no oficialistas a la Asamblea, el presidente aseguró que no fueron promovidas por su gobierno, sino por "confederaciones similares a la Confederación Campesina del Perú".

"Demuéstrenme quién no los dejó entrar. (Los opositores) no se presentaron", argumentó.

Morales dijo estar dispuesto a hablar con sus adversarios, que planean radicalizar medidas: "está hecha la invitación. Si no vienen, es cosa de ellos. Allí uno ve quién quiere diálogo, quién quiere gobierno y quién quiere oposición", dijo el mandatario.

"Cinco prefectos neoliberales no quieren diálogo y hacen problema. No se requieren mediadores. Como no tienen argumentos, entonces promueven la violencia", añadió Morales, quien cuestionó sobre todo a Rubén Costas, prefecto de Santa Cruz, el departamento más rico.

"(Costas) piensa seguramente que Santa Cruz es su hacienda y la población su ganado. Es un gran terrateniente, un gran ganadero y confunde. Acá, los pobres viven en una lucha por la igualdad y la justicia y hay grupos que se resisten. Ése es el problema de Bolivia: pobres buscando igualdad y ricos acumulando capital", enfatizó.

En un momento, Morales se enfadó con el periodista Moisés Ávila porque lo interrumpió: "Escúcheme, compañero, usted parece (el presidente del Perú) Alan García, que no deja hablar", le espetó.

Ávila, según la trascripción, le dijo entonces que cree que quien no deja hablar es el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, a lo que Morales respondió: "Chávez habla mucho pero deja hablar. Si usted lo cuestiona, es proimperialista. Felizmente usted se ha identificado".

En ese marco, negó recibir sustento económico especial de Caracas: "recibo donaciones de distintos gobiernos. Hay cooperación y llega al pueblo directamente mediante sus alcaldes. No puedo entender que eso sea repudiado, eso es incondicional".

Asimismo, admitió que cuenta con dos helicópteros venezolanos piloteados por personal de esa misma nacionalidad, pero aseguró que también los ha tenido argentinos y brasileños.

"Ésos son helicópteros que no teníamos. Somos pobres", justificó.

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