Evo Morales se niega a pedir perdón por la violencia
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Morales dijo estar dispuesto a hablar con sus adversarios, que planean radicalizar medidas: "está hecha la invitación. Si no vienen, es cosa de ellos. Allí uno ve quién quiere diálogo, quién quiere gobierno y quién quiere oposición", dijo el mandatario.
"Cinco prefectos neoliberales no quieren diálogo y hacen problema. No se requieren mediadores. Como no tienen argumentos, entonces promueven la violencia", añadió Morales, quien cuestionó sobre todo a Rubén Costas, prefecto de Santa Cruz, el departamento más rico.
"(Costas) piensa seguramente que Santa Cruz es su hacienda y la población su ganado. Es un gran terrateniente, un gran ganadero y confunde. Acá, los pobres viven en una lucha por la igualdad y la justicia y hay grupos que se resisten. Ése es el problema de Bolivia: pobres buscando igualdad y ricos acumulando capital", enfatizó.
En un momento, Morales se enfadó con el periodista Moisés Ávila porque lo interrumpió: "Escúcheme, compañero, usted parece (el presidente del Perú) Alan García, que no deja hablar", le espetó.
Ávila, según la trascripción, le dijo entonces que cree que quien no deja hablar es el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, a lo que Morales respondió: "Chávez habla mucho pero deja hablar. Si usted lo cuestiona, es proimperialista. Felizmente usted se ha identificado".
En ese marco, negó recibir sustento económico especial de Caracas: "recibo donaciones de distintos gobiernos. Hay cooperación y llega al pueblo directamente mediante sus alcaldes. No puedo entender que eso sea repudiado, eso es incondicional".
Asimismo, admitió que cuenta con dos helicópteros venezolanos piloteados por personal de esa misma nacionalidad, pero aseguró que también los ha tenido argentinos y brasileños.
"Ésos son helicópteros que no teníamos. Somos pobres", justificó.



